Presti en el Pentágono: el acuerdo secreto que cambiará las Fuerzas Armadas y lo que EE.UU. no pidió
El ministro Presti cerró acuerdos clave en Washington para modernizar el equipamiento militar. Pero hay un rumor sobre una misión de alto riesgo que el Gobierno desmiente con argumentos contundentes. ¿De qué se trata y por qué dicen que es imposible?
El ministro de Defensa, Carlos Presti, selló en Washington un avance estratégico que promete transformar el equipamiento militar argentino. La cumbre en el Pentágono no incluyó, contra algunos rumores, una solicitud de asistencia para el conflicto en Medio Oriente, pero sí concretó pasos firmes para modernizar las capacidades de defensa nacional.
En reuniones de alto nivel con funcionarios estadounidenses, se acordó profundizar la cooperación bilateral, una política central del gobierno de Javier Milei. Los ejes fueron la incorporación de nuevo material y el fortalecimiento de la resiliencia nacional.
Desde el Ministerio de Defensa destacaron que los entendimientos alcanzados significan “un salto cualitativo”. La agenda común se centró en capacidades concretas para los próximos años.
¿Qué equipo militar llegará a la Argentina?
Uno de los puntos clave fue avanzar en las negociaciones para la compra de helicópteros Black Hawk. Estas aeronaves representan una modernización significativa para la movilidad y operatividad de las fuerzas.
Además, se acordó aumentar la cantidad de vehículos blindados Stryker en el inventario argentino. Estos acuerdos de material apuntan a una renovación tecnológica profunda.
Las conversaciones también incluyeron el rol de los aviones P-3 Orion en el control de recursos y la necesidad de consolidar capacidades navales para asegurar la soberanía en el mar. Se analizó, además, la evolución del proyecto de cazas F-16 y su impacto operativo para el país y la región.
Otro tema abordado fue la incorporación de sistemas de defensa para proteger infraestructura crítica y el desarrollo de capacidades multidominio, como la ciberdefensa. Se busca construir una defensa integral para resguardar el futuro del país.
La agenda regional y el tema que no estuvo
Previo al encuentro en el Pentágono, Presti mantuvo una reunión con el embajador argentino ante la OEA, Carlos Cherniak, y con Alberto Fohrig, designado como enlace para Haití. En ese contexto, se habló de la crisis institucional en esa isla.
El interés de Estados Unidos, bajo el gobierno de Donald Trump, en Haití es particular debido a la proliferación de sociedades criminales transnacionales que usan el territorio para el tráfico de drogas, trata de personas y otros delitos.
Sin embargo, el punto que generó más expectativa y descansó sobre varios rumores fue clarificado de manera contundente. Durante la cumbre principal no hubo pedidos de Estados Unidos a la Argentina de asistencia militar para la guerra en Medio Oriente.
Fuentes de la Casa Rosada calificaron como “falsas” las versiones sobre un supuesto pedido para enviar unidades navales al estrecho de Ormuz. En Balcarce 50 aseguraron que “no hubo ningún contacto” sobre ese tema.
El argumento técnico es contundente: desde el entorno del Presidente afirmaron que los buques de la Armada Argentina no pueden afrontar un viaje de ese alcance. Tampoco podrían operar sostenidamente lejos de su apostadero sin sufrir graves riesgos logísticos o técnicos.
La flota de combate actual se limita a tres destructores y seis corbetas. A esto se suman limitaciones críticas en materia de defensa frente a amenazas modernas, como ataques con drones, que son moneda corriente en el escenario de Medio Oriente.
El resultado de la visita fue, por lo tanto, una agenda de cooperación bilateral enfocada en el fortalecimiento interno y la defensa regional, dejando de lado cualquier aventura bélica lejana para la cual el país no está preparado.