Prestó su auto para la fuga y ahora pagará 10 años de cárcel: la historia del cómplice del golpe comando en Fisherton
¿Sabías que el dueño del auto de la fuga ya tiene sentencia? Enterate cómo fue el operativo y qué pasó con los 40 millones de pesos.
Un hombre de 42 años fue condenado este lunes a diez años de prisión por haber prestado su vehículo para la fuga de los delincuentes que ejecutaron el golpe comando en Fisherton, donde asesinaron al policía Andrés Farías. El acuerdo de juicio abreviado fue homologado por el juez Rafael Coria tras el pacto entre la fiscal Paula Barros y la defensa.
Claudio Andrés Diez aceptó la pena por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego apta para el disparo, en concurso ideal con robo agravado por ser cometido en poblado y en banda, en calidad de partícipe primario. Según la investigación, su Peugeot 207 color bordó fue el vehículo que utilizaron los ladrones para escapar después del ataque ocurrido el 27 de septiembre de 2024.
¿Cómo fue el operativo?
Ese día, un grupo de al menos dos delincuentes interceptó una Kangoo que transportaba 40 millones de pesos desde El Emporio de las Golosinas hacia una sucursal bancaria en Eva Perón y Tarragona. El utilitario debió frenar en Ambrosetti y Benegas, cuando se le cruzó un Ford Focus gris. Del Focus bajaron los ladrones armados, que se alzaron con el dinero y el arma reglamentaria del subinspector Farías, a quien le dispararon con dos pistolas.
Los peritos incautaron en la escena 13 vainas servidas de calibres .380 y 9 milímetros. El Focus fue abandonado en González Sabathié y González del Solar, y desde allí los delincuentes continuaron la fuga en el Peugeot 207 bordó de Diez y un Volkswagen Up blanco.
¿Dónde terminaron los autos?
Ambos vehículos fueron ocultados en la casa de Diez, ubicada en La Paz al 7300. Allí, la Policía encontró no solo los autos, sino también armas, guantes y pasamontañas utilizados en el golpe comando. La investigación reveló que Diez puso a disposición del plan criminal su Peugeot 207, que fue usado para la fuga.