Primera condena en Entre Ríos por explotar apuestas clandestinas: la insólita pista que lo delató
Tres años de prisión condicional y un fallo histórico en Entre Ríos: el hombre que organizaba apuestas clandestinas fue condenado, pero lo que lo delató no fue una denuncia anónima, sino su propia palabra.
Un hombre de 37 años, oriundo de Santa Elena, se convirtió en el primero en ser condenado en Entre Ríos por explotación de juego clandestino. La Justicia de La Paz le impuso tres años de prisión condicional, en un fallo que tuvo un origen poco habitual: una entrevista que el propio acusado dio a un portal local.
El Juzgado de Garantías y Transición de La Paz, a cargo del juez Ramón Lell, lo declaró autor penalmente responsable del delito previsto en el artículo 301 bis del Código Penal. La sentencia, firmada el 18 de agosto, marca un hito en la provincia: es la primera condena por ofrecer y captar apuestas clandestinas.
Cómo operaba la red de apuestas ilegales
Según la resolución judicial, el condenado organizaba y explotaba un sistema de captación de apuestas para casinos en línea sin la autorización correspondiente. Para eso, contaba con la colaboración de terceros que cumplían el rol de cajeros y cajeras, quienes funcionaban como nexo entre los apostadores y las plataformas digitales donde se desarrollaban los juegos.
La causa se originó a partir de una denuncia del Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social (Iafas), el organismo estatal que regula los juegos de azar en la provincia. Pero el dato que destapó todo fue una publicación del portal La Departamental Noticias, en la que el propio imputado brindó una entrevista y detalló de forma espontánea cómo funcionaba su actividad.
Esa declaración resultó clave. En el fallo se destaca que “resulta particularmente relevante que el propio imputado describiera la estructura de funcionamiento de la organización, precisando que la gestión de cobros era realizada por terceras personas”. Además, el texto añade que “no sólo reconoció su intervención en la actividad investigada, sino que además explicó el rol que cumplían las distintas personas que integraban dicha estructura, evidenciando la existencia de una organización previamente diseñada para la explotación sistemática del juego clandestino”.
Allanamiento y pruebas contundentes
La investigación no se quedó solo en la entrevista. Con la denuncia del Iafas como puntapié, se realizaron peritajes y un allanamiento en el domicilio del involucrado, lo que permitió acreditar la infraestructura montada para la captación de apuestas no autorizadas en la zona.
La legislación penal argentina establece penas de tres a seis años de prisión para quienes exploten, administren u organicen sistemas de juego sin la habilitación legal correspondiente. En este caso, la pena quedó en tres años de ejecución condicional, lo que significa que el condenado no irá a prisión efectiva, pero quedó registrado como el primer antecedente de este tipo en la provincia.