Probaron carne a ciegas convencidos de una cosa, pero la mayoría eligió otra
Llegaron convencidos de que la ternera era lo mejor. Probaban a ciegas y muchos se fueron sabiendo que habían elegido otra carne. El dato que ya se repitió en los tres encuentros del Challenger y que podría cambiar lo que llega a las góndolas.
Cientos de personas pasaron ayer por el stand del Ipcva en ArgenCarne, en la Rural de Río Cuarto, para sumarse al Novillo Challenger, una propuesta que busca contrastar lo que los consumidores creen sobre su propio paladar con lo que realmente eligen cuando no ven la etiqueta.
La mecánica era simple: dos platos, un trozo de costillar de novillo y otro de ternera, sin identificar. Después de probar, cada participante completó una encuesta sobre sabor, terneza y otras características. La mayoría llegó convencida de que la ternera era su carne preferida. Muchos se fueron con otra conclusión.
Lo que dicen las encuestas y lo que pasa en la boca
"Cuando uno consulta a los argentinos, y más a los más jóvenes, casi el 64% dice que lo mejor para comer es la carne de ternera", explicó a Puntal Horacio Salaberri, expresidente de Carbap y directivo del Ipcva.
Sin embargo, ese número se da vuelta cuando la degustación es a ciegas. "En los dos encuentros anteriores a este, el novillo, después de degustarlo, tuvo el 48% de las preferencias contra el 44% de la ternera. Aquel 64% se revirtió", detalló.
El tercer capítulo del Challenger se realizó en Río Cuarto y repitió la tendencia: el sabor y la terneza del novillo compiten sin problemas con la ternera, algo que el Ipcva viene observando en cada edición.
Por qué importa el peso del animal
Detrás del concurso hay un objetivo productivo concreto. "La idea es que Argentina genere más cantidad de kilos. Si seguimos con una faena como la que tenemos, son menos kilos que se generan. Porque no podemos tener más cabezas porque las vacas no van a parir dos terneros. Necesitamos más kilos. Y más kilos, ¿significa menor calidad? La respuesta es no", sostuvo Salaberri.
El directivo remarcó que las condiciones actuales de producción y alimentación permiten que la carne de novillo tenga un gusto y un sabor parecido o mejor que el de la ternera. "En general se tiene asociado la ternera a la terneza... Ahí está, es casi semántico el tema. Bueno, claramente no es tan así", agregó.
Y sumó un dato que llama la atención: "Inclusive hoy en día hay, aunque parezca mentira, feedlots de animales Holando. O sea, que se están engordando para faena, algo impensado hace un tiempo. Pero hoy, con genética y alimentación, se generan animales de buena carne aunque no son específicamente de carne".
El cambio que ya empezó
Consultado sobre si el objetivo de subir el peso de faena ya está en marcha, Salaberri fue claro: "Sí, sí. Hoy de alguna manera hay una tendencia a faenar menos hembras, lo que quiere decir que se retienen animales. Y por otro lado, se está colocando mayor cantidad de kilos en la faena, sí. Se está tratando de colocar".
La apuesta del Ipcva, entonces, no es solo una encuesta de gustos: si el novillo gana terreno en la preferencia real de los consumidores, la cadena cárnica podría avanzar hacia animales más pesados y una oferta más amplia.