Profanaron los nichos de sus suegros y lo que encontró la dejó sin palabras
El cementerio de Rodeo amaneció con nichos violentados y placas robadas. Una mujer que fue a ver las tumbas de sus suegros se encontró con un panorama que nunca imaginó, y lo que falta en una de ellas tiene un valor que no se mide en dinero.
El cementerio municipal de Rodeo, en Iglesia, fue escenario de una ola de vandalismo que dejó a varias familias con sus nichos violentados. Puertas de bronce arrancadas, vidrios rotos y placas conmemorativas robadas son parte del daño que vecinos descubrieron durante el fin de semana, según informó Canal 13 San Juan.
Mirian Cervantes se enteró por la radio y llegó al lugar sin aliento. Allí constató que la tumba de su hijo y la de su esposo seguían intactas, pero los nichos de sus suegros habían sido profanados. "Arrasaron con los nichos de mis suegros", le dijo entre lágrimas al periodista Javier Barrionuevo.
El ángel que ya no está
En el caso de la familia de Mirian, los delincuentes forzaron las entradas metálicas y se llevaron una figura de un ángel de bronce del nicho de su suegra, doña Erlinda. La estructura había sido arreglada y pintada poco tiempo antes por sus hijos, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento.
El daño en los accesos permitió que el viento esparciera por el suelo los cuadros, recuerdos y adornos que las familias habían dejado como homenaje. Para los damnificados, la pérdida va más allá del valor material: se vulneró un espacio de memoria y afecto.
Un vecino mostró los destrozos
Otro residente del departamento exhibió durante la cobertura periodística las sepulturas dañadas. Señaló la rotura de cristales y el faltante de tres aberturas consecutivas, y sospechó que los responsables no serían de la zona de Rodeo.
Mirian expresó su impotencia ante la falta de respeto por la memoria de los difuntos y el dolor que provoca encontrar el lugar en esas condiciones. Lamentó no llevar el celular en ese momento para avisar a sus familiares.
Reclamo a las autoridades
Los vecinos damnificados pidieron la intervención de las autoridades municipales y provinciales para que se investigue, se identifique a los autores y se dispongan medidas de seguridad permanentes en el predio. La comunidad iglesiana manifestó su indignación por la vulneración del espacio público y la pérdida de tranquilidad para visitar las tumbas de sus seres queridos. Esperan respuestas judiciales y más vigilancia para evitar nuevos episodios.