Promesa de 1993: el proyecto que reta al gobierno pampeano
Una diputada pampeana destapó una promesa incumplida de hace más de tres décadas. ¿Podrá el gobierno provincial resistir la presión?
¿Qué pasó con aquella promesa de eliminar el Impuesto de Sellos en La Pampa? La diputada Noelia Viara (PRO-MID) presentó un proyecto de ley para derogarlo a partir del 1° de enero de 2027, y de paso, apuntó contra la gestión de Sergio Ziliotto por haberlo aumentado.
La iniciativa busca eliminar definitivamente el tributo del Código Fiscal provincial, cumpliendo un compromiso que la Provincia asumió en 1993 al adherir al Pacto Federal para el Empleo, la Producción y el Crecimiento. En ese entonces, se fijó un plazo máximo hasta el 30 de junio de 1995, que nunca se cumplió.
Una deuda de 33 años
Viara recordó que cuando se sancionó aquella ley, ella tenía apenas un año. "Pasaron 33 años y el mismo espacio político que asumió aquel compromiso sigue gobernando La Pampa, pero la promesa continúa incumplida", sostuvo.
La diputada subrayó que los argumentos del oficialismo en 1993 eran reducir la presión tributaria sobre la producción, reactivar las economías regionales, mejorar la competitividad y favorecer el crecimiento. "Lo llamativo es que esos argumentos siguen plenamente vigentes. Si estaban convencidos en 1993, deberían acompañarlo hoy", afirmó.
El aumento de Ziliotto
La legisladora cuestionó que, en lugar de eliminar el impuesto, la gestión de Sergio Ziliotto haya profundizado la carga. En noviembre de 2025, la Legislatura aprobó la Ley Impositiva 2026, que estableció un incremento general del 30% en los mínimos del Impuesto de Sellos, medida que el bloque PRO-MID rechazó.
"En 1993 el peronismo pampeano decía que había que eliminar este impuesto para producir más. En 2025, el gobierno de Ziliotto decidió aumentarlo. Es difícil pensar en una provincia que crezca si cada vez se le exige más al que mueve su economía", señaló.
El proyecto de Viara no busca crear nuevos beneficios ni aumentar el gasto público, sino que el Estado provincial cumpla con una decisión que él mismo asumió hace más de tres décadas.
"Después de 33 años, el gobierno provincial ya no puede seguir pidiendo tiempo. Si queremos una provincia que vuelva a despegar, el alivio fiscal tiene que convertirse en una decisión política", concluyó.