Pruebas PISA: una radiografía que incomoda y exige respuestas
Los resultados de las pruebas PISA llegaron y, lejos de sorprender, confirmaron un escenario que muchos preferían no mirar. Pero el análisis va más allá de los números: hay un combo de factores que explica todo y una advertencia sobre lo que se viene en las aulas.
Los resultados de las pruebas PISA, difundidos recientemente, volvieron a poner sobre la mesa una discusión incómoda: ¿qué está pasando con la educación en Argentina? El análisis del profesor Carlos Rojas invita a mirar más allá de los números y a evitar la tentación de buscar chivos expiatorios.
Las evaluaciones, que se realizaron de manera digital en agosto de 2025, alcanzaron a unos 2500 estudiantes de 15 años. No son un examen más: miden habilidades que los jóvenes necesitan para desenvolverse en la vida adulta, y los resultados no dejaron margen para el optimismo.
Un combo que explica mucho
Rojas plantea que los datos no sorprenden si se tienen en cuenta los factores que se acumularon sobre estos chicos, nacidos en 2010 y escolarizados desde 2014. La pandemia golpeó de lleno en 2020 y 2021, cuando transitaban los primeros años de la secundaria. A eso se sumó la irrupción masiva de las redes sociales y un desfinanciamiento que se sintió en todos los niveles.
Para el autor, esa combinación de variables es la que debe analizarse en profundidad para entender el rendimiento, en lugar de repartir culpas de manera apresurada. Las desigualdades sociales, la falta de planificación a largo plazo y la ausencia de políticas de Estado sostenidas también juegan un papel central.
Lo que viene: la inteligencia artificial en el aula
El horizonte no se presenta más simple. El profesor advierte sobre la llegada de la inteligencia artificial a las escuelas, una herramienta que, mal utilizada, podría transformarse en un nuevo dolor de cabeza para el sistema educativo.
En ese sentido, Rojas insiste en que la discusión no debería cerrarse. Por el contrario, reafirma que la educación es una cuestión de Estado que exige mayor inversión y contención social. Sin eso, dice, todo lo demás no pasa de ser especulación o relatos armados para esconder una realidad que, por más dura que sea, necesita ser enfrentada.