Publicaba fotos con armas y hablaba de "estar preparado": quién era el hombre hallado muerto con su familia en Merlo
¿Qué encontraron los investigadores en la casa de la calle Mercedes al 2400? La escena, los mensajes que el sospechoso dejó en redes y el dato de la pareja que reconstruyen los peritos.
La investigación por la muerte de una familia venezolana en Mariano Acosta, localidad de Merlo, apunta a un sospechoso que ya no puede declarar: Soihit Meza Mahatma Eyvind, de 44 años, fue encontrado sin vida junto a su pareja y sus tres hijos. La hipótesis que sostienen los investigadores es que el hombre asesinó a los cuatro integrantes de su familia y después se quitó la vida.
El caso tomó forma a partir de las huellas que Eyvind dejó en las redes y en su entorno. En las semanas previas al hecho publicó en su cuenta de Facebook varias imágenes con armas de fuego. La primera tanda de fotos es del 4 de octubre. El 6 de octubre subió un video en el que se lo veía practicando tiro al blanco.
En los comentarios de esas publicaciones, un amigo lo felicitó por su puntería. Su respuesta quedó registrada: “Hay que practicar y estar preparados”.
Según las primeras averiguaciones, Eyvind había trabajado como vigilador privado en el país y tenía experiencia en el manejo de armas. También solía concurrir a ferias y exposiciones del rubro. Poseía una pistola calibre 9 milímetros con la que practicaba en un polígono de tiro. Los investigadores intentaban determinar si contaba con toda la documentación en regla para la tenencia; las primeras averiguaciones indicaban que tendría una Credencial de Legítimo Usuario (CLU). La misma fuente señaló que el hombre tenía intenciones de abrir un negocio de comercialización legal de armas.
La casa de la calle Mercedes y una crisis de pareja
Eyvind vivía en una vivienda de la calle Mercedes al 2400 junto a Evelyn Carolina Rivero Mejías, de 41 años, y los tres hijos de la pareja: Dan Velkan, de 14; Alan Nehru, de 12; y Nicole Valentina, de 10. Los cinco eran de nacionalidad venezolana.
La familia se había instalado hacía poco en el barrio y tenía escaso contacto con los vecinos, de acuerdo con fuentes de la investigación citadas por Clarín. Esa circunstancia complicó la reconstrucción de los días previos al crimen y la búsqueda de testimonios sobre la convivencia.
Otro elemento que apareció en la pesquisa es que la pareja habría atravesado una crisis. Evelyn le habría manifestado recientemente a su marido su intención de separarse. Ese dato forma parte de las líneas que los investigadores buscan reconstruir.
La mujer trabajaba de manera remota como analista de sistemas. Según los testimonios recogidos por el mismo medio, era una persona seria, responsable y muy querida por sus compañeros de trabajo.
Cómo habría sido el ataque
La reconstrucción preliminar indica que el ataque habría ocurrido durante la mañana del jueves, mientras Evelyn trabajaba con su computadora portátil y sus tres hijos descansaban en la misma habitación.
Los cinco cuerpos fueron encontrados en un ambiente pequeño, con varios colchones prácticamente superpuestos. Los peritos creen que el hombre sorprendió a su familia mientras descansaba.
Los primeros informes médicos señalaron que Evelyn y los tres chicos presentaban dos heridas de bala en la cabeza cada uno, mientras que Eyvind tenía una lesión en la sien izquierda.
En la casa no se detectaron signos de ingreso forzado ni rastros de otras personas. Los investigadores secuestraron una pistola calibre 9 milímetros que estaba entre las piernas del hombre y que habría sido utilizada en el ataque.
El alerta que destapó el caso
La muerte de la familia salió a la luz el viernes por la tarde. Carlos Eduardo Marcano, un compañero de trabajo de Evelyn, alertó a la Policía porque hacía dos días que no lograba comunicarse con ella.
El hombre, de 39 años y también venezolano, se acercó hasta la vivienda familiar. Como nadie respondió a sus llamados, dio aviso a las autoridades.
Efectivos de la Comisaría 6ta de Merlo se comunicaron entonces con la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 8 de Morón, a cargo de la fiscal Adriana Suárez Corripio, que autorizó el ingreso a la casa. Al entrar, encontraron los cuerpos de los cinco integrantes de la familia. La causa fue caratulada como “averiguación de causales de muerte”.