Publicaron un arma en un grupo de WhatsApp y lo que pasó después sorprendió a todos
Una simple publicación en un grupo de chat desató un operativo policial que nadie se esperaba. ¿Lograron los agentes interceptar la venta a tiempo y qué confesó el vendedor cuando lo encontraron?
La policía retiró de circulación una pistola que se ofrecía ilegalmente en una red social. El operativo, resultado de un patrullaje virtual, culminó con la entrega voluntaria del arma y la imputación del vendedor, quien alegó deudas personales como motivo.
Efectivos de la División Robo y Hurto de la Comisaría 41 realizaron un procedimiento en las últimas horas. Su objetivo era interceptar el comercio ilegal de un arma de fuego que se promocionaba abiertamente en plataformas digitales.
La investigación comenzó con el monitoreo rutinario que la fuerza lleva a cabo en internet. Los agentes detectaron una publicación específica en un grupo de WhatsApp. En ella, un residente del barrio La Merced ofrecía a la venta una pistola calibre .22, marca Bersa.
¿Cómo localizaron al sospechoso?
Tras identificar la publicación, los investigadores cruzaron información disponible y ejecutaron tareas de vigilancia discretas. Este trabajo meticuloso les permitió determinar la ubicación exacta del domicilio desde donde se realizaba la oferta.
Una vez en el lugar, los efectivos se entrevistaron con el hombre sospechoso. Ante su presencia, el individuo admitió ser el autor de la publicación en el grupo de mensajería.
Según consta en el informe policial, el vendedor explicó sus motivos. Manifestó que pretendía vender el arma para poder saldar deudas personales que lo agobiaban. Reconoció, de manera explícita, que no contaba con ningún tipo de documentación que acreditara la tenencia legítima del arma de fuego.
¿Qué pasó con el arma y el implicado?
Confrontado por la autoridad, el sujeto procedió a realizar la entrega voluntaria del armamento. La fiscal de turno, Dra. Garzón, tomó inmediatamente cartas en el asunto y dispuso una serie de actuaciones legales.
Se ordenó el secuestro preventivo de la pistola. También se procedió a la identificación formal del implicado y a su notificación. La medida judicial más contundente fue la imputación por el delito de “Portación ilegítima de arma de fuego en perjuicio de la salud pública”.
El arma secuestrada fue remitida al organismo policial REPAR. Allí, los expertos se encargarán de verificar su número de serie de forma minuciosa. El objetivo es determinar si el arma está vinculada a hechos delictivos anteriores o si, por el contrario, cuenta con algún pedido de secuestro activo.
Respecto a la situación legal del vendedor, la justicia dispuso que continúe el proceso en libertad ambulatoria. Sin embargo, esta libertad no es absoluta. El hombre quedó sujeto a medidas restrictivas específicas mientras avanza la instrucción formal de la causa en su contra.