Puente sobre el Carcarañá: Vialidad Nacional revela cuándo comenzará una tarea clave para su reapertura
A seis meses del cierre total, las autoridades dieron a conocer el plan para intervenir el estratégico puente de la ruta 9. ¿Qué encontraron tras la crecida y qué paso imprevisto podría retrasar aún más su reapertura?
Vialidad Nacional confirmó el inicio de una operación crucial en el puente de la ruta 9 sobre el río Carcarañá, clausurado desde hace seis meses. La limpieza de la estructura, colmada de sedimentos y ramas tras la histórica crecida, es el primer paso para evaluar su rehabilitación definitiva.
El organismo anunció este martes que movilizará sus equipos en los próximos días para retirar el embanque de ramas y residuos acumulados en las pilas y estribos del viaducto. El objetivo principal es liberar el cauce del río para permitir un escurrimiento adecuado.
El trabajo pesado, que incluye el uso de una draga desde un pontón especial, está programado para comenzar en la última semana de marzo. El servicio contratado también se encargará de la disposición final de todos los residuos extraídos de la estructura.
¿Qué pasó con el puente?
El puente, ubicado entre las localidades de Carcarañá y Correa, permanece cerrado al tránsito desde principios de septiembre de 2025. La clausura fue consecuencia directa del desborde del río Carcarañá, cuya fuerte crecida dejó la estructura comprometida y cubierta de sedimentos.
En paralelo a las tareas de limpieza, los ingenieros de Vialidad Nacional están definiendo las alternativas para reparar los estribos y taludes que sufrieron erosión durante la crecida. Estos trabajos son esenciales para cualquier plan de reapertura.
Un nuevo incidente complica el panorama
La situación se complicó recientemente debido a un siniestro vial. Un camión, pese a las restricciones, ingresó al puente clausurado y volcó su acoplado. Este incidente obligó a las autoridades a evaluar posibles nuevas afectaciones en la estructura y fundaciones del estribo oeste.
Se intimó al propietario del vehículo accidentado a retirarlo de inmediato para no obstaculizar el inicio de los trabajos de limpieza ya programados. Por ahora, y por razones de seguridad, se mantiene la restricción total al paso de cualquier vehículo.
El cierre prolongado ha generado malestar en la zona. En diciembre pasado, tras tres meses de clausura, algunos vecinos decidieron correr las vallas y cruzar el puente por su cuenta, asumiendo los riesgos que implica el mal estado de la infraestructura.
La comunidad de la región espera que estas tareas, anunciadas por Vialidad Nacional, sean el comienzo de una solución definitiva para restablecer un corredor vial fundamental.