Puentes grises de la capital: el proyecto que busca convertirlos en galerías de arte a cielo abierto
Puentes grises de la capital buscan convertirse en galerías de arte a cielo abierto. ¿Qué figuras tucumanas se pintarán? Conocé los detalles de esta iniciativa que promete transformar la ciudad.
Una iniciativa impulsada por artistas y gestores culturales busca transformar los puentes de avenida Marco Avellaneda en San Miguel de Tucumán en espacios de encuentro, arte y construcción identitaria. El proyecto, presentado ante la Municipalidad capitalina, propone intervenir sectores que hoy son percibidos como meras zonas de tránsito con muralismo, color y referencias culturales tucumanas.
La propuesta es impulsada por la productora cultural Indómita junto a Mauricio Mahtuk y Ana Zavaleta, quienes plantean intervenir los puentes ubicados en los cruces de Marco Avellaneda con calles Mendoza y Córdoba. La idea contempla obras inspiradas en figuras emblemáticas de la cultura provincial como Mercedes Sosa y Lola Mora.
La iniciativa surge a partir de una mirada distinta sobre espacios urbanos que diariamente son atravesados por miles de personas entre el ruido vehicular, las paredes cubiertas de grafitis y grandes estructuras de hormigón que, muchas veces, pasan desapercibidas para quienes las utilizan.
“San Miguel de Tucumán es una ciudad muy gris y vi que en otras ciudades se aprovechaban mejor estos espacios”, explicó Mahtuk, quien dio origen a la propuesta.
¿Cómo surgió la idea?
El proyecto comenzó a consolidarse cuando convocó a Ana Zavaleta, gestora cultural encargada del desarrollo conceptual. Según ambos impulsores, rápidamente apareció una visión común sobre el modelo de ciudad que imaginaban.
“Él ya venía con esta idea y le vio potencial quizá más desde lo político. Yo sí se lo encontré desde lo cultural, indudablemente, y ahí hicimos un buen match”, sostuvo Zavaleta.
La iniciativa busca ir más allá de una transformación estética. Sus impulsores sostienen que el objetivo central es modificar la relación cotidiana entre los ciudadanos y espacios urbanos frecuentemente asociados al deterioro, la inseguridad o el tránsito acelerado.
“En otras ciudades los puentes son puntos claves de tránsito y de encuentro. Alrededor de ellos se despierta todo un ecosistema donde está activo el comercio, el turismo, donde la gente sale a pasear, a hacer ejercicio, se junta con otra gente, y en ese encuentro se constituye sentido”, reflexionó Zavaleta.
Referencias de otras ciudades
El proyecto toma referencias de experiencias desarrolladas en ciudades argentinas y latinoamericanas donde túneles, pasos ferroviarios y puentes fueron recuperados mediante intervenciones artísticas. En lugares como Rosario y Córdoba, esos sectores dejaron de ser espacios olvidados y se transformaron en áreas de circulación social, actividades recreativas y postales urbanas.
Un ejemplo cercano aparece en Villa Obrera, en Tafí Viejo, donde durante octubre de 2024 se realizaron diez murales que transformaron calles comunes en corredores culturales y espacios de arte a cielo abierto.

¿Qué se pintará en los puentes?
En el caso de la capital tucumana, la propuesta prevé utilizar tanto la parte superior como inferior de los puentes. En las zonas bajas se proyectan retratos de figuras culturales tucumanas, mientras que en los sectores superiores se incorporarían elementos vinculados al folclore y símbolos representativos de la identidad local.
“Me pareció buena la idea de Mercedes Sosa y Lola Mora como exponentes femeninos”, indicó Mahtuk.
Las figuras elegidas no son casuales. Mercedes Sosa se convirtió en una referencia de la música popular latinoamericana desde el folclore y la raíz cultural, mientras que Lola Mora rompió barreras históricas para transformarse en una de las escultoras más importantes del país.
Para Zavaleta, además, el sentido de pertenencia puede construirse desde la apropiación de los espacios públicos.
“La relación entre arte, ciudadanía e identidad tiene que ver con esto de generar pertenencia. Cuando el lugar lo recorremos, lo vemos mejorar y volverse parte de nuestro barrio y de nuestro día a día, aprendemos a cuidarlo”, señaló.

Impacto económico y social
La propuesta también contempla un impacto económico y social más amplio. Los organizadores prevén la participación de muralistas, técnicos, asistentes y trabajadores culturales locales, con la expectativa de que el proyecto genere movimiento comercial, nuevas redes culturales y mayor actividad turística.
“Vamos a generar trabajo porque es un proyecto que lo vamos a hacer con muchos artistas. Tiene un impacto en ola”, sostuvo Mahtuk.
Sin embargo, remarcan que la pintura representa apenas la etapa visible de una tarea mucho más extensa que incluye diagnóstico, planificación y análisis previo del entorno urbano.
“Cuando uno está pintando el mural, el trabajo ya está hecho”, explicó Zavaleta. “La parte importante es previa, la de pensar cómo la gente va a recibir esa intervención, diagnosticar las paredes, los materiales, los diseños”.
La iniciativa apunta, en definitiva, a modificar la manera en que los tucumanos observan espacios incorporados a la rutina diaria y que muchas veces quedan invisibilizados por el ritmo urbano.
“La cultura es lo que pasa en el día a día”, resumió la gestora cultural. “El vecino saliendo a pasear, charlando con otro vecino y cómo se relaciona la gente con ese espacio que nosotros le brindamos”.
