Puerta por puerta en Palo Santo: la campaña antidengue que no da tregua
Recorren vivienda por vivienda en Palo Santo y capacitan a las familias con una guía que pocos conocen: la dosis exacta de larvicida según cada recipiente. La campaña antidengue suma fumigaciones en Capital y el interior, pero hay una advertencia que los vecinos no pueden ignorar.
Las brigadas sanitarias de la Subsecretaría de Medicina Sanitaria recorren Palo Santo casa por casa para frenar al mosquito Aedes aegypti. En cada visita, los agentes enseñan a los vecinos cómo prevenir y revisan los recipientes que pueden convertirse en criaderos.
El mensaje que repiten los equipos es claro: eliminar los criaderos es la medida central para que el mosquito vector no deposite sus huevos ni se reproduzca. Por eso, además de la inspección, capacitan a las familias en el uso correcto de larvicidas.
La instrucción incluye la dosificación adecuada según la superficie de cada recipiente y la frecuencia necesaria para eliminar las larvas. No se trata de una recomendación general, sino de una guía adaptada a cada vivienda.
Fumigación y larvicidas, un combo indispensable
El operativo se complementa con fumigaciones espaciales. Vehículos equipados con maquinaria pesada recorren las calles tanto en la ciudad Capital como en distintas localidades del interior de Formosa.
El subsecretario Cañete puso el foco en una advertencia clave: la fumigación solo elimina al mosquito en su estado adulto. Por eso, insistió, es indispensable combinarla con la neutralización de criaderos, la aplicación de larvicidas y el uso de repelente individual para evitar picaduras.
Buena situación epidemiológica, pero sin relajarse
La provincia registra actualmente una buena situación epidemiológica respecto de la enfermedad. Sin embargo, los voceros del área de Salud remarcaron que no hay que bajar la guardia y que los controles deben sostenerse en el tiempo.
El pedido a la comunidad es concreto: colaborar de forma activa con el trabajo de las brigadas. La campaña avanza en el territorio con la premisa de que la prevención sostenida es la única forma de mantener al dengue a raya.