Puerto de Ushuaia: trabajadores denuncian que la intervención los dejó afuera y contrató personal externo
Trabajadores del puerto de Ushuaia denuncian que la intervención de la ANPyN dejó afuera a la planta provincial y contrató personal externo. ¿Qué hay detrás de esta decisión?
La llegada de la Agencia Nacional de Puertos (ANPyN) al puerto de Ushuaia generó un fuerte malestar entre los trabajadores de la planta permanente, que denuncian irregularidades en la gestión. El desplazamiento de empleados provinciales y la incorporación de personal externo son los ejes del conflicto.
Gastón Castillo, trabajador de la Dirección Provincial de Puerto, aseguró que la reducción de personal no responde a una mejora administrativa, sino a una decisión que deja afuera a quienes conocen la operatoria. “Nos sentimos bastardeados por la Agencia Nacional, que prácticamente diga que somos prescindibles para llevar adelante la administración y la operatoria portuaria, cuando hace ya más de 35 años que el personal de la provincia lo llevamos”, afirmó.
¿Qué pasa con los maquinistas?
Según Castillo, maquinistas provinciales con la preparación y habilitación correspondiente fueron apartados de sus tareas, mientras se contrató personal para cubrir esos puestos. Los trabajadores aseguran que desconocen quién opera actualmente las máquinas y si cumple con los requisitos necesarios. Esta situación genera una duplicación del gasto, ya que la Provincia sigue pagando los salarios de su planta mientras la intervención abona nuevamente por esos servicios.
El trabajador advirtió que esos salarios se sostienen con fondos que habían quedado ahorrados y que los recursos podrían agotarse. También cuestionó que la intervención no haya mantenido contacto con la planta ni respondido los pedidos de información. “Si esto fuese transparente, por la vía administrativa se podría haber remitido la documentación que se solicitó, porque hay acceso a la información pública”, expresó.
Reclamos ante la Justicia
En la entrevista se señaló que los reclamos por información sobre el manejo de los recursos ya tramitan ante el Juzgado Federal de Ushuaia. La incertidumbre también alcanza a los 18 empleados provinciales que continuaron trabajando dentro del puerto. Castillo aseguró que quedaron vinculados mediante una modalidad que calificó como precaria, ya que fueron designados como personal político de la ANPYN.
Además, sostuvo que la intención era que otros trabajadores abandonaran su convenio colectivo y el régimen de planta permanente para pasar a depender de la ANPYN, lo que permitiría que posteriormente pudieran ser desvinculados.
¿Quiénes están detrás de la intervención?
Sobre las personas relacionadas con la intervención, Castillo consideró que Juan Avellaneda tuvo un papel importante a partir de la denuncia que precedió a la medida nacional, pero afirmó que actualmente no tendría una función relevante. Respecto del funcionario de La Libertad Avanza Fernando Pollizi, dijo desconocer con precisión su cargo y señaló que solamente observó su firma con una función similar a una gerencia general. También sostuvo que no existe comunicación pública de su parte y mencionó una notificación vinculada con la inhibición de drones durante una cobertura de C5N.
En cuanto a los trabajadores contratados por la intervención, Castillo indicó que no cuentan con información oficial. Circulan versiones sobre personas provenientes de Comodoro Rivadavia y Bahía Blanca que permanecerían temporalmente en Ushuaia y las vinculó con UPSF. Sobre ese gremio expresó cuestionamientos recogidos durante una reciente jornada con referentes portuarios y sindicales, aunque esas afirmaciones fueron presentadas como parte de su testimonio.
¿Qué cambió realmente en el puerto?
La evaluación de la intervención también alcanza sus resultados concretos. Ante la proximidad de la temporada de cruceros, Castillo sostuvo que el puerto continúa funcionando sin modificaciones que permitan justificar la urgencia argumentada para asumir su control. “No hay ningún cambio realmente que justificara la supuesta urgencia por una catástrofe que podía ocurrir, según ellos, por los daños estructurales del puerto”, afirmó.
También cuestionó que se contraten servicios que anteriormente realizaba la propia planta y sostuvo que desde la intervención no se registraron mejoras visibles en la terminal. “No hubo absolutamente ningún tipo de cambio, ni operativo, ni estructural, ni nada”, concluyó, mientras los reclamos de información buscan determinar cómo se administraron los recursos, qué contrataciones se realizaron y bajo qué condiciones funciona actualmente el puerto.