Puerto Madryn: la carta de una jueza que frenó un tratamiento hormonal a un adolescente
Una jueza de Puerto Madryn frenó un tratamiento hormonal a un adolescente de 14 años. ¿Qué dijo en la carta que le escribió al joven?
La jueza de Familia N° 2 de Puerto Madryn, Delma Viani, ordenó suspender el inicio de un tratamiento de inhibición puberal en un joven de 14 años. El motivo: el adolescente no había sido evaluado por endocrinólogos pediátricos y sus padres estaban en desacuerdo.
¿Qué pasó en el juzgado?
El padre del menor presentó una medida cautelar de “prohibición de innovar”, argumentando que la decisión de medicar a su hijo era apresurada y sin evaluación integral de las consecuencias físicas y psicológicas. La jueza le dio la razón, pero aclaró que no se deslegitima la vivencia del joven.
Los informes de las peritos forenses, la Dra. Vanina Botta y la Lic. Silvana Quetglas, señalaron que existen áreas de “incertidumbre científica” sobre cómo estos tratamientos afectan el desarrollo cerebral y la salud ósea en la adultez si se inician tan temprano. Además, se detectó que el joven se informó solo a través de redes sociales.
La decisión judicial
Según el Código Civil y Comercial, para tratamientos invasivos en menores de 16 años se requiere el consentimiento del adolescente y el asentimiento de ambos padres. Ante el desacuerdo y la falta de información endocrinológica, la Justicia determinó que el tratamiento no puede iniciarse.
La jueza aplicó una “perspectiva de niñez y de identidad de género, ponderando el interés superior de Mateo V.”, e hizo lugar al planteo del padre, quien actuó según el artículo 646 del CCyCN. Sin embargo, dejó claro que la decisión no es un rechazo al joven.
Una carta para Mateo
Lo más llamativo del fallo fue la inclusión de una “Carta para Mateo”, donde la jueza le explica con lenguaje sencillo que su voz fue escuchada, pero que su deber es protegerlo. “Esta decisión no significa que no crea en vos, ni que dude de lo que sentís”, escribió. Y agregó: “A veces, cuidar significa esperar hasta tener la certeza de que esa decisión es la mejor para la persona”.
La magistrada insistió en que el “por ahora” es importante: no expresa rechazo, sino la necesidad de actuar con cautela para cuidar su salud. Así, resolvió prohibir iniciar cualquier tratamiento de supresión puberal hasta que el consentimiento informado sea completo y ambos padres estén de acuerdo, o hasta que Mateo cumpla 16 años, cuando podrá decidir por sí mismo.