Puertos en alerta: el nuevo plan para los camiones que genera rechazo en el sector acopiador
El gobierno santafesino impone franjas horarias a los camiones que van al puerto, pero los acopiadores, que mueven la mayor parte de la carga, aseguran que nadie los consultó. ¿Terminará este nuevo sistema complicando aún más la logística de la cosecha en lugar de ordenarla?
El gobierno de Santa Fe presentó un nuevo sistema para organizar la circulación de camiones hacia los puertos cerealeros, pero los acopiadores, actores clave en la cadena, advierten que no fueron consultados y que la medida entorpecerá sus operaciones. La iniciativa, que suma franjas horarias obligatorias al sistema STOP nacional, también enfrenta críticas de transportistas y comunas portuarias.
La Sociedad Gremial de Acopiadores de Rosario confirmó que solo se enteraron del cambio cuando los invitaron a la presentación oficial el viernes pasado en San Lorenzo, encabezada por el secretario de Cooperación del Gobierno provincial, Cristian Cunha. Para ellos, la falta de diálogo previo es un punto crucial de conflicto.
El sistema actual, denominado STOP y coordinado por el Ministerio de Transporte de la Nación, asigna cupos diarios de descarga para ordenar el tránsito y evitar las aglomeraciones de camiones que llegaban sin turno. La novedad provincial impone, además, una franja horaria específica de dos horas para el arribo de cada transporte.
¿Cómo funcionará el nuevo control?
Se establecerá un anillo de control de aproximadamente 30 kilómetros. Los camiones solo podrán ingresar a esta zona con una antelación máxima de dos horas respecto a su horario asignado. Aquellos que lo hagan fuera de ese margen serán sancionados. La implementación está prevista para el 15 de marzo.
El gobierno argumenta que esto evitará que los acopios envíen los camiones con mucha anticipación para rotar la mercadería de sus silos, una práctica que genera congestión y riesgos viales. Sin embargo, el sector acopiador ve el problema desde otra perspectiva.
Los problemas que anticipa el sector
Para los acopios, la rigidez de las franjas horarias es un obstáculo operativo. Explican que, durante la cosecha, los camiones suelen hacer el trayecto “chacra-galpón” durante el día y parten al puerto a la mañana siguiente. Si a un productor le asignan un cupo entre las 14 y las 16 horas, ese camión pierde un día completo de trabajo en el campo y actúa como un “silo móvil” desde el día anterior, entorpeciendo la logística.
Además, señalan que cualquier imprevisto como un accidente, un embotellamiento o una falla mecánica haría que el transportista incumpla el horario y sea multado, añadiendo una capa de incertidumbre al ya complejo proceso.
La Federación de Transportadores Argentinos ya manifestó su desacuerdo durante la presentación. Curiosamente, el sistema contó con el apoyo público de la Cámara de la Industria Aceitera, cuyo presidente, Gustavo Idígoras, estuvo presente. Para las terminales portuarias, las franjas horarias significan una mejor organización de sus tareas de descarga.
Malestar generalizado y falta de consulta
El descontento no se limita a los acopiadores. Las comunas de la zona portuaria también expresaron que no fueron convocadas para analizar el impacto del cambio en la vida cotidiana de sus localidades, que incluye el tránsito, el comercio y el funcionamiento de las escuelas.
Operadores del mercado de granos se preguntan por la urgencia de implementar este sistema en plena cosecha y plantean dudas sobre su aplicación práctica. Mientras tanto, los acopiadores rosarinos evalúan realizar un reclamo conjunto con sus pares de Santa Fe y la Federación Nacional de Acopiadores, ya que a los puertos de la región llegan cargas de todo el país.
Confían, además, en que la Bolsa de Comercio de Rosario, con sus buenos vínculos con el gobierno provincial, pueda mediar para frenar o modificar la entrada en vigencia de un plan que consideran perjudicial para la logística de la cosecha.