Puesto de Castro cambia su agua salada por un acueducto: la obra que nadie esperaba
El Ministerio de Infraestructura avanza con la obra que cambiará el agua que toman a diario los vecinos de Puesto de Castro. La fecha en que dejarán de depender del pozo salado es el dato que todos esperan.
El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos avanza con la obra de provisión de agua potable para Puesto de Castro, en el departamento Río Seco, que ya supera el 90% de ejecución y beneficiará a 320 habitantes.
La localidad cordobesa dejará atrás el sistema actual de provisión mediante un pozo local, cuya agua presenta un elevado contenido salino y requiere tratamiento mediante ósmosis inversa. La nueva infraestructura garantizará un abastecimiento continuo, seguro y de calidad.
La obra se enmarca en el Plan de Igualdad Territorial, impulsado por la gestión del gobernador Martín Llaryora, y da continuidad a las intervenciones realizadas en la zona en el marco del Plan de Acueductos.
¿Qué falta para que el agua llegue a las casas?
En esta etapa final, se ejecutó la casilla de cloración, junto con la instalación y puesta a punto de todo el sistema correspondiente. También se realizó la limpieza general del sistema de abastecimiento y de la red de distribución, como parte de las tareas previas a la puesta en servicio.
Una vez completadas estas tareas, se avanzará con la entrega e instalación de los medidores domiciliarios, para posteriormente poner en funcionamiento el nuevo servicio para los vecinos de Puesto de Castro.
El proyecto contempla la ejecución de una derivación desde el Acueducto Río Seco, con origen en la estación de bombeo de La Encrucijada, hasta el predio de almacenamiento existente en Puesto de Castro, mediante un nuevo acueducto de 10.5 kilómetros.
Además, se realizó el reacondicionamiento del predio de almacenamiento y distribución, que incluye una cisterna de 200 mil litros, la ampliación de la sala de bombeo, un nuevo sistema de impulsión y obras eléctricas, de comando y control, junto con el sistema de cloración.
La intervención también contempla el recambio total de la red de distribución local, con más de 1.900 metros de cañería, válvulas, accesorios y 80 conexiones domiciliarias.
Como parte de la puesta en funcionamiento del nuevo sistema, una vez que el servicio quede operativo, se prevé retirar y demoler el actual tanque de agua que abastece a la localidad, completando así el reemplazo del sistema existente por la nueva infraestructura.