Pullaro busca convertir a Rosario en la salida atlántica de la minería: desde cuándo podría operar
La comitiva que viajó a Chile observó de cerca la infraestructura que maneja el socio de TPR, un grupo con décadas de experiencia en el negado del cobre.
El gobernador Maximiliano Pullaro encabezó una misión a los principales puertos mineros de Chile y dejó una definición estratégica para Santa Fe: posicionar a Terminal Puerto Rosario (TPR) como alternativa de salida al Atlántico para la producción minera argentina. La iniciativa apunta a incorporar a Rosario en toda la cadena, desde el ingreso de equipos e insumos hasta la exportación de minerales por el Paraná y la Hidrovía.
A mediados de agosto, Pullaro recorrió Puerto Angamos y Terminal Graneles del Norte, en la bahía de Mejillones, Región de Antofagasta, corazón de la industria del cobre chilena. Lo acompañaron el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini; el intendente Pablo Javkin; la presidenta del Ente Administrador Puerto Rosario, Graciela Alabarce; y directivos de TPR.
La comitiva observó la infraestructura que exige la actividad: Puerto Angamos opera cargas generales, contenedores y cobre metálico, mientras que TGN recibe, almacena y embarca concentrado de cobre.
El socio estratégico
El dato que le da relevancia al viaje es la participación de TPR: el grupo chileno Ultramar, a través de Neltume Ports, es accionista mayoritario y operador de la terminal rosarina y también integra el sistema empresario de Puerto Angamos. Así, Rosario cuenta con un socio que conoce el negocio, tiene vínculos con grandes mineras y maneja cargas de cobre en Chile.
Durante la recorrida, el presidente de Ultramar, Richard von Appen, planteó la posibilidad de trasladar parte de ese conocimiento a Rosario. La aspiración es que TPR participe en distintas etapas: primero con el ingreso de maquinarias e insumos, luego con el abastecimiento de operaciones y finalmente como puerto de salida de la producción.
“Queremos transformarnos en un hub logístico de la minería para expandir nuestro sistema productivo”, resumió Pullaro. Para el gobernador, la minería y la energía se suman al agro como motores del crecimiento argentino.
Antecedentes y competitividad
La apuesta se apoya en antecedentes: en 2025, un cargamento de 40 toneladas de litio proveniente de Salta recorrió unos 1.500 kilómetros y fue exportado a través de TPR. Además, Los Azules, uno de los principales proyectos de cobre de San Juan, incluyó a Rosario entre las alternativas bajo evaluación para su esquema logístico.
Rosario ofrece acceso al Atlántico mediante la Hidrovía, capacidad multipropósito, conexión con Cuyo y el noroeste argentino y una base industrial consolidada. Pero la distancia entre los yacimientos cordilleranos y el Paraná eleva el costo terrestre y convierte al ferrocarril en una pieza decisiva. TPR tiene acceso a las principales trochas, por lo que su competitividad estará ligada al futuro del Belgrano Cargas y a las inversiones en rutas y vías navegables.
La competencia será exigente: Chile está más cerca de numerosos proyectos y lleva décadas trabajando para el sector. Sin embargo, la salida por el Pacífico tiene puntos débiles: el paso Cristo Redentor permaneció cerrado durante 34 días este invierno y en 2023 acumuló más de 60 días sin actividad. Las interrupciones afectan la previsibilidad y obligan a sumar almacenamiento y planes de contingencia.
En ese punto, Rosario tiene una ventaja. Las mineras evalúan costos, continuidad operativa, conexiones terrestres, capacidad de acopio y disponibilidad portuaria antes de definir contratos de largo plazo. Santa Fe pretende incorporar a Rosario ahora a esas decisiones, mientras buena parte de los proyectos todavía atraviesa etapas de aprobación, financiamiento o construcción.
La misión en Chile tuvo así un objetivo concreto: conocer uno de los mayores polos cupríferos del mundo y consolidar el vínculo con el operador que puede convertir esa experiencia en inversiones para Rosario. La oportunidad depende todavía de obras, contratos y decisiones empresarias. Si reúne esas condiciones, TPR se perfila para ocupar un lugar central como puerto minero argentino sobre la salida atlántica.