Pusieron cámaras de National Geographic a 200 metros bajo el Golfo San Matías: lo que filmaron sorprendió a los científicos
Diez investigadores, cuatro tripulantes y dos cámaras capaces de bajar 3.500 metros: así fue la primera exploración con tecnología de National Geographic en el Golfo San Matías. Lo que quedó grabado en el fondo, a 200 metros, es solo el comienzo.
Un grupo de diez investigadores y cuatro tripulantes pasó cuatro días embarcado en un remolcador para explorar, por primera vez con tecnología de alta profundidad, el fondo del Golfo San Matías. La misión se concretó el último fin de semana largo con cámaras submarinas cedidas por el laboratorio de National Geographic.
El director científico de la Fundación Por el Mar e investigador del Conicet, Cristian Lagger, describió la experiencia: "Fue como ponerle ojos al fondo del mar. Esas cámaras nos brindan información visual, pero también cuantitativa. Al analizar los videos, se conocen las especies que aparecen, qué tan abundantes son y cómo están distribuidas en el fondo".
Las cámaras, agregó, "tienen cebos, carnadas que, a la vez, atrae a la fauna móvil que, de pronto, aparecen en las cámaras".
Dónde y cómo fue el operativo
La navegación se realizó en el sector norte del golfo, a unos 70 kilómetros de la costa, frente a Bahía Creek. Los investigadores seleccionaron puntos de entre 100 y 200 metros de profundidad y desplegaron los equipos unas diez veces. También tomaron muestras de agua para análisis de ADN ambiental.
"Lo que no se pudo ver en cámara, se amplifica con estas técnicas genéticas y hasta podés descubrir especies que no viste, pero están. A las imágenes visuales, sumamos estudios genéticos para saber qué especies están y las que no pudimos ver", explicó Lagger.
El respaldo de National Geographic
La campaña fue posible porque Lagger es explorador de National Geographic. "Estas cámaras de profundidad fueron desarrolladas en el laboratorio de National Geographic para que investigadores de todo el mundo las puedan usar en sus proyectos", señaló.
Diez meses atrás, el equipo argentino presentó un proyecto que resultó aprobado y les permitió recibir dos cámaras submarinas capaces de alcanzar hasta 3.500 metros de profundidad. Los equipos filman en alta definición y tienen sensores de temperatura, profundidad y oxígeno disuelto, entre otros parámetros.
"Un ingeniero del Laboratorio de National Geographic nos enseñó a usarlas en San Antonio Oeste. Dictó un workshop en el que desplegó las cámaras, las desarmó, contó acerca del alcance, cómo se manejan y cómo funcionan", detalló el investigador.
Cuatro días en un remolcador
La campaña se extendió a lo largo de cuatro días en un remolcador que recorrió distintos puntos de la zona norte del Golfo San Matías.
"Vimos de todo: pingüinos, lobitos marinos, delfines, gaviotas, albatros, petreles. Es un corredor muy diverso de animales. En esta zona los biólogos nos volvemos locos", dijo Lagger.
Del proyecto interdisciplinario participaron la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, la Fundación Por El Mar, el Conicet a través del Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA) y el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (Cimas), junto al fotógrafo de naturaleza de Punta Bermeja, Matías Acuña.
Lagger recalcó que nunca habían logrado explorar la zona con una tecnología similar. "Nos interesaba porque es muy diversa en cuanto al tipo de fauna. Hay rutas migratorias de ballenas, hay orcas, lobos marinos, tiburones. Queríamos estudiar además lo que hay en el fondo, los macroinvertebrados, desde los peces, las estrellas, los cangrejos, ya que hay muy poca información", remarcó.
El trabajo que viene
Los investigadores esperan con ansias descargar y analizar las imágenes. A diferencia del streaming en vivo del Conicet y la exploración del Mar Argentino a bordo del Falkor, en esta campaña deben bajar el material, evaluarlo y dedicarle meses de análisis.
"Tiene un software especial. Lo cierto es que ese material de imágenes queda para los institutos de investigación de Argentina. El objetivo es conocer más del Mar Argentino y tener mejores herramientas para conservarlo", concluyó.
Dispositivo automático
Claudio Barbieri, de Las Grutas, fue el operador de las cámaras. Una vez que grababa durante dos horas, la tecnología salía a la superficie mediante un dispositivo automático. "Salía a unos 200 metros del barco y emitía una señal VHS para poder encontrarla con una antena", indicaron.
Lagger destacó que "no fueron solo cuatro días, sino meses largos de preparar el proyecto, entre la solicitud a National Geographic y la tramitación de los permisos de investigación con la Secretaría de Ambiente. Hoy volvemos con una sonrisa gigante: fue un hito para la investigación del Golfo".