Pusieron cámaras y multas en la Ruta 46, pero los dejó sin efecto lo que pasa cada noche
Instalaron cámaras para multar a los que tiraban basura en la Ruta 46, pero los infractores encontraron la manera de seguir ensuciando todo. Lo que pasa cada noche tiene en vilo a los vecinos de Alto Verde.
En el departamento El Carmen, sobre la Ruta 46 a la altura de Alto Verde, hay un basural a cielo abierto que se convirtió en un dolor de cabeza para los vecinos. A pesar de los operativos de limpieza y de la instalación de cámaras de seguridad, los desechos siguen apareciendo todos los días.
Las cuadrillas estatales trabajan de manera constante en la zona para retirar la basura, pero la práctica ilegal se repite con una frecuencia que ya preocupa. Los infractores eligen distintos horarios, aunque la noche les da la impunidad que necesitan para descargar grandes volúmenes de residuos en la banquina.
Restos vacunos y un aire que no se puede respirar
El predio acumulado al costado de la traza provincial es un cóctel tóxico. Allí se advierten restos óseos y desechos vacunos que generan emanaciones y olores nauseabundos. El aire se vuelve prácticamente irrespirable para quienes transitan o viven en las cercanías.
A la descomposición de origen animal se le suman residuos domiciliarios, plásticos, pañales descartables, botellas de vidrio y escombros. La acumulación descontrolada atenta de manera directa contra la salud pública y el paisaje natural de los Valles.
Las cámaras no alcanzaron para disuadir
Para intentar frenar esta situación, las autoridades instalaron cámaras de seguridad en la zona. El objetivo era identificar a los vehículos —entre ellos camionetas particulares— que ingresan a volcar residuos y aplicar las multas correspondientes. Sin embargo, ni la tecnología ni los controles rutinarios sobre la calzada lograron disuadir a los infractores.
Ante la falta de respuesta ciudadana, los vecinos del sector volvieron a exigir responsabilidad y empatía a la comunidad. Piden que se deje de utilizar la margen de la ruta como un basural a cielo abierto y que se apliquen sanciones ejemplares a quienes violen las normativas ambientales.