Pusieron en marcha la subestación eléctrica que faltaba en un hospital de Rawson: qué áreas podrán funcionar
Lo anunciaron como una obra más y terminó destrabando un problema que llevaba más de una década. La subestación eléctrica que acaba de habilitar el Gobierno provincial no solo cubre la demanda actual del hospital, sino que deja listas áreas que estaban frenadas.
El gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, encabezó este viernes en Rawson la puesta en funcionamiento de la nueva Subestación Eléctrica del Hospital Subzonal “Santa Teresita”. Se trata de una obra que permite abastecer la demanda energética del nosocomio y habilitar áreas críticas que hasta ahora operaban con limitaciones.
La intervención resuelve un déficit que se arrastraba desde hacía 13 años, cuando se hizo una ampliación edilicia que sumó salas de internación para adultos y pediatría, cocina, sala de máquinas, central de gases medicinales, lavadero y esterilización. La obra civil estaba prácticamente terminada, pero nunca se ejecutó la infraestructura troncal para alimentar esos nuevos espacios.
Qué se hizo y cuánto costó
El Gobierno Provincial destinó $510 millones a la compra de materiales, mientras que la mano de obra estuvo a cargo del personal de la Cooperativa de Rawson. Los trabajos incluyeron un tendido subterráneo de media tensión y la construcción de una nueva Subestación Transformadora, proyectada para soportar las cargas actuales y el crecimiento futuro del hospital.
Además, se instaló un Tablero General de Baja Tensión que permite una gestión segura y sectorizada de la energía en los distintos módulos del edificio, junto con tableros específicos para planta baja, primer piso y las áreas operativas ampliadas. También se sumaron acometidas dedicadas para el Lavadero y Esterilización, con el objetivo de abastecer los equipos de esterilización a vapor y por óxido de etileno, y la unidad de tratamiento de aire que sostiene las condiciones de bioseguridad del área limpia.
El impacto en el funcionamiento del hospital
Con la regularización de la potencia, el hospital podrá procesar instrumental quirúrgico y clínico en el propio establecimiento, lo que reduce la dependencia de traslados externos y fortalece la seguridad para cirugías y partos. También se podrá trasladar el servicio de Lavadero a una nave nueva, más amplia y con mayor capacidad operativa.
Durante la emergencia sanitaria por COVID-19, la necesidad de sumar camas obligó a habilitar nuevas áreas de internación con una conexión provisoria. Con el tiempo, ese sistema de emergencia resultó insuficiente para cubrir la potencia que requería el hospital.
Torres confirmó, además, la compra de un nuevo grupo electrógeno para el nosocomio, en el marco de un plan integral para modernizar los servicios públicos de la ciudad. Del acto participaron el vicegobernador Gustavo Menna, el subsecretario de Salud Pública Sergio Bartels, la directora del hospital Nora Fuentes, el director general de EPECH Sebastián de la Vallina y el interventor judicial de la Cooperativa de Rawson, Juan Manuel Ibáñez.