Pusieron una base policial en Pindapoy y los números que manejan sorprenden
¿Sabés qué encontró la policía cuando revisó el supuesto vandalismo en la escuela frente a la nueva base rural? No fue lo que esperaban. La respuesta y el dato que sorprende a los productores de la zona.
La División de Delitos Rurales de San José ya funciona a pleno en Pindapoy y, a dos meses de su apertura, sus responsables aseguran que los hechos delictivos en la zona no solo bajaron, sino que se derrumbaron. La unidad, que se puso en marcha a fines de julio, cuenta con diez efectivos, patrullajes diarios y dos policías de guardia las 24 horas.
El edificio había permanecido ocho meses sin funcionar pese a estar listo para albergar la dependencia y con el personal ya conformado. Los vecinos venían reclamando por la demora y, tras la difusión del reclamo, el proceso se aceleró: a los pocos días se concretó la mudanza y la división abrió sus puertas.
“A raíz de la nota, se aceleró el proceso y bueno, es algo que nos alegró”, recordó el presidente barrial, Mario Rivas.
“Netamente operativos”
El comisario inspector Jorge Omar Gurawski, jefe de la dependencia, explicó que la unidad no es administrativa sino que su modelo de trabajo es la prevención, incluso en el área urbana de la localidad. “Somos netamente operativos, o sea que nuestro modelo de trabajo es netamente la prevención”, remarcó.
Un caso que graficó esa modalidad ocurrió en la escuela frente a la división, donde se denunció un presunto acto de vandalismo. Los efectivos acudieron de inmediato y, tras un peritaje, concluyeron que no había sido una persona: “un animal se metió al aula donde había cosas tiradas y papeles picados, nadie pudo haber entrado ya que las ventanas tienen rejas y no se robó nada del lugar”, detalló Gurawski con satisfacción.
Cómo se organiza la división
La dotación está compuesta por ocho suboficiales, un oficial y el propio jefe. Dos policías permanecen de guardia en cada turno para garantizar presencia permanente, mientras que el resto cumple guardia pasiva y se convoca para los operativos. Para moverse, la dependencia dispone de cuatro motocicletas y una camioneta: tres de las motos fueron donadas y el vehículo fue gestionado ante el Juzgado de Instrucción como recuperado del delito.
Ante una urgencia, el personal de guardia sale de inmediato, aunque la respuesta se coordina con las comisarías de la jurisdicción. “Si hay un hecho urgente, por supuesto que primero va a llegar la comisaría que ya está activa, y nuestro personal llegará en apoyo”, aclaró el comisario.
El abigeato, en la mira
Según el diagnóstico de estos primeros meses, el abigeato —que antes era una de las principales preocupaciones— se redujo. También bajaron los robos de herramientas, combustibles y producción agrícola. Gurawski vinculó parte de esa mejora a las medidas que tomaron los propios productores, como evitar dejar maquinarias en los campos sin cuidadores o serenos. De todos modos, sostuvo que la prevención del abigeato sigue siendo el eje central del trabajo diario.