Puso más de 150 mil dólares en dos departamentos y terminó citado a declarar: la trama que complica a Troglio
El DT de Banfield puso más de 150 mil dólares en dos departamentos que nunca le entregaron. La Justicia citó a los dueños de la desarrolladora y la hipótesis que manejan los investigadores podría cambiarle las cuentas a cientos de inversores. ¿Qué encontraron en las transferencias?
El entrenador de Banfield, Pedro Troglio, invirtió más de 150.000 dólares en dos departamentos que nunca le entregaron y ahora la Justicia de La Plata avanza contra los responsables de la desarrolladora. La causa la lleva el fiscal Gonzalo Petit Bosnic, de la UFI N° 3, quien citó a indagatoria a los dueños de ABES Desarrollos Inmobiliarios SRL por presunta defraudación.
La denuncia la presentó Troglio a través de su abogado Miguel Ángel Molina. En ella pide la detención de Diego Lacki, a quien señala como principal responsable, y la imputación de Juan Ignacio Eulloque y Macarena Núñez, socios y administradores de la firma.
Según el escrito, el DT puso más de 150.000 dólares para comprar dos unidades que jamás se construyeron. Además, sostiene que ese dinero habría sido desviado y nunca invertido en las obras prometidas.
Las citaciones ya tienen fecha. Núñez deberá declarar este jueves a las 10, Eulloque a las 12, y Lacki está citado para el viernes a las 10 de la mañana en la fiscalía de 7 y 56. Troglio anticipó que estará en la puerta junto a un grupo de damnificados.
De una cena al infierno: cómo empezó todo
El vínculo entre Troglio y ABES nació a través de una persona de confianza. Todo empezó en una cena donde conoció a Diego Lacki, que se presentaba como dueño de la desarrolladora y hablaba de los proyectos inmobiliarios que tenía en marcha.
La propuesta era tentadora: invertir en departamentos en construcción, entregar dólares para entrar a un fideicomiso y, mientras las obras avanzaban, cobrar una renta mensual. Según la denuncia, Lacki transmitía “seguridad sobre el avance de los edificios y la solidez de la empresa”.
Troglio contó públicamente cómo fue ese primer contacto: “Apareció este personaje, Diego Lacki. Empieza a hablar, te cae simpático... Pusimos dinero en efectivo, cobrábamos una renta mensual hasta que se paralizó todo. No me respondió nunca más”.
Dos departamentos, una renta y una promesa que se apagó
La primera operación de Troglio y su pareja fue en el fideicomiso ABES Dezzeo. El contrato se firmó el 14 de marzo de 2024 por un departamento de un dormitorio de unos 53 metros cuadrados, en la calle 55 entre 4 y 5, La Plata. El precio: 64.092 dólares. La segunda inversión fue en ABES Lucero, con contrato del 24 de julio de 2025 por el departamento 7° B, a 93.650 dólares. En total, la pareja desembolsó más de 157.000 dólares.
El acuerdo incluía una renta mensual hasta la entrega de las unidades. Para Dezzeo, el contrato preveía 290.000 pesos actualizables; para Lucero, 564.300 pesos por mes. En un audio aportado a la Justicia, Lacki explicaba: “Si pasa un mes del mes dieciocho, a partir de ahí empezás a cobrar una renta equivalente al canon locativo, al precio de valor del alquiler del departamento”.
Pero según la denuncia, la renta dejó de pagarse y las obras nunca terminaron. Troglio también sostuvo que Lacki les mostraba imágenes e infografías para convencerlos de que los edificios estaban avanzados. La fiscalía incorporó esos contratos y materiales a la investigación.
Transferencias sospechosas y una cuenta en Miami
Entre las pruebas que presentó Troglio hay comprobantes bancarios, contratos, conversaciones y audios de WhatsApp. También incluyó una transferencia de 35.000 dólares a una cuenta de Citibank en el exterior, cuyo beneficiario era KALI ESTATE LLC, una sociedad registrada en Florida desde junio de 2021 con domicilio en Miami.
En la web de esa compañía figuran proyectos inmobiliarios en Córdoba y la provincia de Buenos Aires, como “Barrio Norte” y “Costa Esmeralda”, en la ruta 11. Un damnificado declaró que, al ver que la cuenta no estaba a nombre de ABES sino de una firma extranjera, le preguntó a Lacki y él “minimizó esa circunstancia”. Según el testigo, el empresario le dijo que transfiriera igual porque “esa firma estaba a su nombre”.
La fiscalía concluyó que “los elementos reunidos permiten sostener que la utilización de la cuenta estadounidense respondió a una instrucción impartida por Diego Lacki (...), pero con la evidente finalidad de que ese dinero no conformara los fondos del fideicomiso”.
La resolución también detalla pagos por la compra en Lucero: dos transferencias de 35.000 dólares y otros 20.600 dólares en efectivo entregados en las oficinas de ABES, en Plaza Rocha 89, La Plata. Además, Troglio aportó 66 audios de WhatsApp entre Lacki y otro inversor, donde se habla de oportunidades, precios, condiciones de ingreso a los fideicomisos y supuestos avances de obra.
La hipótesis de la “caja común” y el fraude piramidal
La causa abarca cinco fideicomisos: ABES Thymos, Dezzeo, Vita, Lucero y Alquimia. La sospecha fiscal es que el dinero aportado para un edificio se usó, al menos en parte, para cubrir gastos, deudas u obligaciones de otros proyectos o empresas vinculadas.
Cada fideicomiso debía administrar los fondos según el emprendimiento al que estaba destinado. La hipótesis es que esa condición no se respetó y que los fondos de distintos proyectos terminaron mezclados. El fiscal Petit Bosnic lo define como una “caja común” y sostiene que los recursos de nuevos inversores podrían haber servido para afrontar compromisos anteriores o sostener una estructura en crisis, a través de un posible “fraude piramidal”.
“Los recursos obtenidos mediante la incorporación de nuevos fiduciantes, inversores y contratistas hubieran sido utilizados para afrontar obligaciones preexistentes, cubrir déficits generados por otros emprendimientos o sostener una estructura empresarial que ya se encontraba atravesando una profunda crisis financiera”, señaló el fiscal.
Las imputaciones y los allanamientos
La resolución del fiscal Petit Bosnic imputó de manera preliminar a Lacki, Núñez y Eulloque por defraudaciones por administración fraudulenta en al menos cinco hechos. Lacki habría tenido un rol central en el ofrecimiento de inversiones y la gestión de los negocios; Núñez aparece vinculada a la administración de ABES y la firma de contratos; Eulloque intervino como apoderado y en el manejo de documentación y cuentas.
En abril de este año, la DDI allanó las oficinas de ABES y secuestró carpetas con contratos, planos de los proyectos y documentos contables. Troglio, por su parte, pidió que se investiguen también posibles delitos de asociación ilícita y lavado de activos por el presunto uso de sociedades y cuentas en el exterior.
Los tres fueron citados a indagatoria para dar su versión. El abogado Molina pidió la detención de Lacki por considerar que hay peligro de entorpecimiento de la causa. Según pudo saber TN, el empresario habría contratado a un abogado para que presentara una denuncia en su contra en un juzgado donde “tenía conocidos”. Ese letrado declaró que Lacki le pidió el “favor” para que “se agruparan las denuncias en ese juzgado y para que todas tramitaran ahí”.
Mientras la causa penal avanza en la fiscalía N° 3 de La Plata, en paralelo hay un expediente en el fuero civil, a cargo del Juzgado Civil y Comercial N°6, que debe determinar si se concreta el traspaso de la desarrolladora a una empresa interesada en adquirir y terminar las obras inconclusas.
Con información de TN