¿Qué encontraron en Malargüe? Las muestras que dejaron helados a los expertos
Las muestras del proyecto Huemul en Malargüe dejaron valores sorprendentes de uranio, cobre y vanadio. ¿Podría convertirse en un yacimiento clave?
Jaguar Uranium reveló los primeros resultados de su exploración en el proyecto Huemul, y los números sorprenden. En pleno distrito minero de Malargüe, las muestras de roca arrojaron concentraciones de uranio, cobre, vanadio y plata que superaron los límites de detección en algunos casos. Pero la empresa ya puso paños fríos: aún es muy pronto para hablar de yacimiento.
La canadiense analizó 188 muestras de roca y canales en ocho objetivos distribuidos en más de 27.000 hectáreas. Los resultados confirmaron valores elevados de minerales estratégicos, aunque desde la firma aclararon que se trata de un muestreo selectivo sobre afloramientos visibles, por lo que no representan el promedio del proyecto.
¿Qué minerales aparecieron y en qué cantidades?
Algunas muestras superaron el límite máximo de detección del método analítico para uranio y cobre, fijado en 25.000 partes por millón. Esos casos deberán ser reanalizados para conocer la concentración real. Además, se registró hasta 1,27% de vanadio y una muestra con 708 gramos de plata por tonelada.
La compañía también confirmó una tendencia de mineralización de cobre de aproximadamente cuatro kilómetros en el sector Uryco-Rosa, uno de los hallazgos más relevantes de esta etapa.
Un proyecto con historia y futuro incierto
El proyecto Huemul se asienta sobre el histórico distrito minero de Malargüe, donde funcionó la primera mina de uranio en producción de Argentina, operada por la Comisión Nacional de Energía Atómica entre 1955 y 1975. Hoy, la presencia conjunta de uranio, cobre y vanadio —tres minerales clave para la transición energética— volvió a atraer el interés.
Pese a los datos alentadores, Jaguar Uranium remarcó que el proyecto está en una fase temprana de exploración. Los resultados no permiten calcular recursos minerales, reservas ni confirmar viabilidad económica. Para eso harán falta nuevas campañas de muestreo, perforaciones y estudios geológicos.