¿Qué esconde realmente el huevo de Pascua? Una alquimista revela significados ocultos
La alquimista Natalia Barrera explica los significados detrás del huevo de Pascua, desde sus orígenes en huevos de gallina decorados hasta la tradición actual del chocolate, fusionando simbolismo pagano, cristiano e industrial.
La tradición de regalar huevos en Pascuas tiene raíces que pocos conocen, mezclando simbolismo religioso, prácticas antiguas y transformaciones industriales que cambiaron para siempre esta costumbre.
Natalia Barrera, alquimista consultada por TN, detalló los múltiples significados detrás de este objeto que pasó de ser un simple alimento a un producto asociado al consumo masivo.
De los huevos de gallina al chocolate
Originalmente se obsequiaban huevos de gallina. Durante la Cuaresma no se consumían, por lo que se hervían, se decoraban y luego se regalaban para evitar desperdiciarlos.
La costumbre de hacerlos de chocolate surgió en Francia y Alemania durante el siglo XIX, impulsada por la industria pastelera. “Los elementos fueron siendo reemplazados por el consumismo, pero el símbolo no se pierde porque forma parte del inconsciente colectivo”, explicó Barrera.

Simbolismo pagano y cristiano
Las Pascuas coinciden con el período cercano al equinoccio de primavera, momento en el que distintas culturas asociaban el huevo y el conejo con la fertilidad y el renacimiento.
“El cristianismo adoptó muchas costumbres paganas y las resignificó. Para esta tradición, el huevo representa el renacimiento”, señaló la especialista.
En ese sentido, explicó que el significado también puede interpretarse de forma simbólica: si se rompe desde adentro, representa el inicio de la vida; si ocurre desde afuera, se vincula con la muerte.
La convergencia en el chocolate
Todos esos símbolos hoy convergen y se reproducen en el chocolate. “El dulce es un símbolo muy importante, porque era símbolo de regalo de los dioses. Entonces se unen muchas cosmovisiones con respecto al símbolo del huevo, el chocolate y el conejo”, detalló Barrera.

Con el tiempo, cuando comenzaron a producirse huevos de chocolate, el hábito cambió radicalmente. La industria popularizó la costumbre: “Un huevo de chocolate es mucho más rico y delicioso que un huevo de gallina, preferimos que nos regalen este tipo de huevos antes que uno de gallina”.
“El chocolate es un símbolo que nos habla de abrir el corazón”, agregó la alquimista sobre este significado que también tiene resonancia en la historia de Cristo: “Cristo abre nuestro corazón, nos ayuda a despertar y por eso el símbolo del huevo de chocolate nos habla de un corazón que tiene receptores dulces; esto abre un nuevo entendimiento, un nuevo despertar”.
La festividad de Pascuas, de origen cristiano, conmemora la resurrección de Jesús al tercer día de su crucifixión y marca el final de la Semana Santa, siendo una de las celebraciones en las que es tradición regalar huevos de chocolate.