¿Qué esconden las redes que preocupa a los padres? La dura advertencia de una especialista
¿Sabías que las redes pueden estar dañando a tus hijos sin que lo notes? Una especialista revela las señales de alerta y lo que los padres deben hacer antes de que sea tarde.
La reciente condena de U$D567 millones que un tribunal de Estados Unidos impuso a Meta por el impacto negativo de sus plataformas en la salud mental de niños y adolescentes reavivó un debate que ya no puede ignorarse. Mientras la Justicia norteamericana exige mayores medidas de seguridad en Facebook e Instagram, los expertos señalan que el problema también se combate en casa.
En diálogo con InformateSalta, la fonoaudióloga especializada en diversidad y estimulación temprana, Fátima Martínez Oliver, fue clara: las redes sociales pueden ser útiles para informarse o entretenerse, pero su uso excesivo está dejando huellas cada vez más visibles en los más chicos. “Las redes pueden generar dependencia o una necesidad constante de recibir aprobación”, explicó, y sumó una preocupación central: la comunicación familiar se está deteriorando.
¿Por qué los controles actuales no alcanzan?
La especialista fue contundente al afirmar que los mecanismos de verificación de edad son fáciles de evadir. “Cualquier menor puede mentir sobre su identidad y crear una cuenta”, señaló. Y remarcó que la responsabilidad no es solo de las plataformas. “No alcanza con establecer una edad mínima si igualmente pueden ingresar utilizando el teléfono de los padres”, advirtió.
Para Martínez Oliver, la solución no pasa por prohibir el celular. “La prohibición no sirve”, aseguró, y explicó que la educación digital es la verdadera herramienta. “Cuando tengan acceso, si nunca aprendieron a usar la tecnología de manera responsable, no van a saber manejarse”, sostuvo. Incluso alertó que una restricción absoluta puede generar el efecto contrario: “muchos chicos terminan recurriendo a la mentira para acceder a un celular o abrir una cuenta en redes, y eso es aún peor”.
¿Cómo detectar que un hijo está en riesgo?
La profesional enumeró señales que encienden las alarmas: ansiedad cuando no tienen el teléfono, necesidad constante de revisar notificaciones, abandono de responsabilidades escolares o familiares y aislamiento de otras actividades. Frente a esto, recomendó fomentar deportes, actividades recreativas y espacios de encuentro fuera de las pantallas para lograr un desarrollo más equilibrado.
Por último, Martínez Oliver aclaró que no existe una edad exacta para dar el primer celular. “Depende de la madurez de cada niño”, afirmó. Lo esencial, dijo, es que el menor pueda discernir entre lo correcto y lo incorrecto, comprenda los riesgos y acepte los límites. Y la base de todo, según la especialista, es la confianza: “Lo más importante es que los chicos sepan que pueden acercarse a sus padres para contar lo que les pasa sin miedo a ser juzgados o castigados”.