¿Qué especies plantaron en una escuela de Paraná y qué función clave cumplen ante las lluvias?
¿Sabías que los árboles nativos pueden frenar el impacto del agua durante las lluvias? En una escuela de Paraná, plantaron especies autóctonas, algunas en peligro de extinción. Conocé todos los detalles de esta iniciativa que busca transformar la ciudad.
La Municipalidad de Paraná sigue adelante con su plan de forestación urbana y esta vez sumó nuevos ejemplares en la Escuela Soler. La iniciativa, que forma parte del programa "Plantamos Futuro", no solo busca sumar verde a la ciudad, sino también generar conciencia ambiental entre los más jóvenes.
Los árboles nativos son aliados fundamentales frente a las tormentas: frenan el impacto del agua con sus hojas, absorben el líquido con sus raíces y estabilizan la tierra, evitando anegamientos y erosión.
¿Qué especies se plantaron?
En el marco del Día del Árbol Entrerriano, celebrado cada 28 de julio, los alumnos y el personal del vivero municipal plantaron tres especies: aromito, bauhinia forficata (conocida popularmente como pezuña de vaca, de flores blancas) y ruprechtia laxiflora, más conocida como viraró. Este último es un árbol en peligro de extinción, típico de la costa del río Paraná.
La elección de estas especies no es casual: todas son nativas de la región y se adaptan perfectamente al clima y suelo de la zona. La actividad se realiza en conjunto con distintas instituciones y organizaciones de la comunidad, con quienes se coordinan las plantaciones en diferentes puntos de la ciudad.
La palabra de los especialistas
Emanuel Maín, ingeniero de la Unidad Ejecutora Municipal en el área de Dirección de Asesoría Ambiental, destacó la importancia de esta acción: "Se pone en valor lo que significa el plantado del arbolado, el cuidado del ambiente y la generación de sombra".
Por su parte, Elizabeth Rodríguez, técnica universitaria en Producción Vegetal Intensiva, explicó el trabajo que se realiza desde el vivero municipal: "Nos encargamos de la producción del arbolado, de especies nativas y exóticas". Además, detalló los cuidados que requieren los ejemplares recién plantados: en otoño e invierno el riego se realiza una vez por semana, mientras que en primavera, debido a las altas temperaturas registradas en los últimos años, el riego debe ser prácticamente diario, salvo cuando llueve. Pasados los dos primeros años, el árbol arraiga y ya se sostiene con la lluvia y la adaptación al ambiente.
Repercusión en la comunidad educativa
El director de la Escuela Soler, Sergio Segura, valoró la actividad y su aporte a la formación de los estudiantes: "Es una buena oportunidad para reponer los árboles añejos y también permite aprender y compartir conocimiento con los alumnos".
La iniciativa no solo mejora el entorno escolar, sino que también busca generar un impacto positivo en toda la comunidad, fomentando el cuidado del medio ambiente y la importancia de los espacios verdes.