¿Qué están haciendo en los campamentos petroleros? Río Negro aprieta el control
¿Sabías que Río Negro intensificó los controles en las obras energéticas más grandes? Conocé los detalles del operativo que busca cuidar a los trabajadores y hacer cumplir la ley.
La provincia de Río Negro puso en marcha un operativo de control y prevención que alcanza a las grandes obras energéticas en su territorio. La iniciativa, coordinada entre el Estado, las empresas y los gremios, busca garantizar la seguridad laboral y verificar el cumplimiento de la normativa que prioriza la contratación de mano de obra local.
¿Qué implica el refuerzo de controles?
La Secretaría de Trabajo provincial, a cargo de María Martha Avilez, lidera un trabajo conjunto que contempla mesas de diálogo con contratistas y subcontratistas, inspecciones periódicas en los frentes de obra y el seguimiento de la Ley 80/20, que establece un cupo mínimo de trabajadores rionegrinos en los proyectos radicados en la provincia.
El objetivo central es unificar los criterios de higiene y seguridad en proyectos que, por su magnitud, requieren de una gran cantidad de personal y que imponen condiciones especiales de trabajo, como jornadas extensas y la permanencia en campamentos.
El caso del oleoducto: una obra de más de 430 kilómetros
Avilez explicó que la construcción del oleoducto que une Neuquén con Allen, y que transportará petróleo hasta la terminal de Punta Colorada, genera un enorme movimiento de infraestructura y contratación de bienes y servicios en la provincia.
La obra, que se extiende a lo largo de más de 430 kilómetros, incluye obradores y campamentos donde los trabajadores cumplen esquemas de 28 días de trabajo por 8 de descanso. Ante esta realidad, la funcionaria señaló: “Comenzamos a observar que era necesario unificar los requerimientos de higiene y seguridad y establecer criterios sobre cómo se prestan los servicios y en qué condiciones llegan los trabajadores al campamento”.
Punta Colorada: supervisión y nuevos servicios
En paralelo, avanza la construcción de la terminal exportadora de Punta Colorada, donde la Provincia supervisa la habilitación de un nuevo comedor con capacidad para unos 1.000 trabajadores. También continúan los trabajos relacionados con la exportación y la construcción de los tanques de almacenamiento.
“No perdemos el poder de policía”
La secretaria de Trabajo fue contundente al referirse al rol del Estado en estos procesos: “Como Provincia no perdemos el poder de policía, ya que los únicos habilitados para llegar al extremo de suspender una actividad somos nosotros, desde la Secretaría de Trabajo. El comité sirve para evacuar dudas y facilitar la aplicación de las normas, trabajando sobre hechos concretos y reales”.
En la actualidad, la Secretaría de Trabajo mantiene una presencia activa en los frentes de obra, con fiscalizaciones cada dos días para asegurar el cumplimiento de las normativas vigentes.