¿Qué garantías exige Irán para poner fin al conflicto?
El presidente iraní Masud Pezeshkian afirmó que Irán tiene voluntad de terminar el conflicto con Israel y EE.UU., pero condiciona cualquier avance a garantías concretas de seguridad para evitar nueva violencia.
El presidente iraní Masud Pezeshkian reveló que su país tiene la “voluntad” de terminar la confrontación con Israel y Estados Unidos, pero condicionó cualquier avance a garantías concretas de seguridad. En una llamada telefónica con el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, el mandatario dejó claro que Teherán está dispuesto a avanzar hacia una desescalada, siempre que se cumplan “las condiciones esenciales, especialmente las garantías requeridas para evitar que se repita la agresión”.
Las declaraciones reflejan una postura firmemente condicionada del gobierno iraní, que insiste en compromisos verificables como requisito previo para cualquier cierre del conflicto. Pezeshkian reiteró que el proceso dependerá de que se establezcan estas garantías concretas para evitar nuevos episodios de violencia.
¿Hubo contactos con Estados Unidos?
En paralelo a estas declaraciones, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó que hubo intercambios de mensajes con el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff. Sin embargo, aclaró que estos contactos no pueden considerarse negociaciones formales.
Según explicó en declaraciones difundidas por Al Jazeera, los contactos incluyeron advertencias y opiniones transmitidas a través de intermediarios que Teherán describió como “amigos”. Araghchi subrayó que estos intercambios no constituyen un canal diplomático directo, pero evidencian la existencia de comunicaciones indirectas en medio de la tensión regional.
¿Cuáles son las condiciones iraníes?
Las autoridades iraníes sostienen que cualquier avance hacia el fin del conflicto dependerá de garantías concretas por parte de Washington y sus aliados. Estas garantías se centran especialmente en la seguridad del territorio iraní y la prevención de nuevas acciones militares.
En este contexto, Teherán mantiene abierta la puerta a una eventual reducción de la confrontación, aunque insiste en que el proceso solo será posible si se establecen compromisos verificables que eviten una repetición de la escalada actual. La postura condicionada del gobierno iraní deja claro que cualquier desescalada requerirá acuerdos previos sobre medidas de seguridad específicas.