¿Qué oculta la nave que ya partió? Un viaje de 10 días que no es lo que parece
La misión Artemis II de la NASA partió exitosamente con la nave Orion en un viaje de 10 días para probar sistemas en el espacio profundo, con sobrevuelo lunar previsto para el 6 de abril y amerizaje el 10 de abril.
La misión Artemis II ya está en el espacio, pero su verdadero propósito va más allá de la simple travesía lunar. Con la nave Orion en camino tras un despegue exitoso desde el Centro Espacial Kennedy, este vuelo histórico carga con una tripulación de cuatro astronautas y objetivos técnicos que definirán el futuro de la exploración espacial.
La cápsula, que lleva a Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, desplegó sus paneles solares y comenzó un viaje de 10 días. Este trayecto servirá para probar sistemas que se usarán en futuras misiones lunares, aunque con una particularidad: Artemis II no realizará un alunizaje.
La misión fue diseñada como una prueba en el espacio profundo. Su objetivo principal es comprobar que Orion puede transportar astronautas hasta el entorno lunar y traerlos de regreso a la Tierra de manera segura. Todo el proceso está siendo monitoreado minuciosamente por los equipos de la NASA.
Las primeras horas críticas
Después del lanzamiento, la nave no se dirige inmediatamente hacia la Luna. Primero debe completar una serie de maniobras en la órbita terrestre. Durante esta etapa inicial, la tripulación y los controladores de la NASA revisan que todos los sistemas funcionen correctamente: energía, comunicaciones, navegación y soporte vital.
También está previsto que los astronautas realicen pruebas de control manual de la nave. Este punto es crucial porque Artemis II busca verificar cómo responde Orion en condiciones reales de vuelo con una tripulación a bordo.
La maniobra más importante de esta fase ocurre cuando Orion toma impulso para salir del entorno de la Tierra y quedar en trayectoria hacia la Luna. Ese encendido marca el comienzo del tramo más esperado de la misión.
El momento del sobrevuelo
Una vez en camino, Orion continuará su recorrido hacia el satélite hasta realizar un sobrevuelo y pasar por el lado oscuro de la Luna. Durante esos días, la NASA aprovechará para seguir con las evaluaciones del funcionamiento de la nave, practicar procedimientos de emergencia y observar cómo se comportan tanto la cápsula como la tripulación en el espacio profundo.
Según la agenda oficial de la NASA, el sobrevuelo de la Luna está previsto para el lunes 6 de abril. Este será uno de los momentos centrales de la misión, porque Orion pasará por detrás del satélite natural y después emprenderá el camino de regreso a la Tierra.
La última parte del vuelo estará enfocada en preparar el reingreso. Antes de volver, Orion se desprenderá de su módulo de servicio y dejará expuesto su escudo térmico, que deberá soportar las altísimas temperaturas de la entrada en la atmósfera. Después se abrirán los paracaídas para completar el amerizaje en el océano Pacífico, previsto por la NASA para el viernes 10 de abril.
Un cronograma preciso
La misión sigue un calendario detallado. El jueves 2 de abril, a las 01:30, se desplegó ATENEA, el nanosatélite argentino. A las 04:05, se realizó un encendido adicional de Orion para dejar la nave en la geometría orbital correcta antes de la gran maniobra rumbo a la Luna.
Durante la mañana y la tarde del mismo día, se realizó un chequeo completo de Orion en órbita alta terrestre y la preparación para la inyección translunar, la maniobra principal que coloca a Orion en la trayectoria de ida y regreso alrededor de la Luna. Esta inyección translunar estaba programada para antes de las 21:30.
El viernes 3 de abril está prevista la primera corrección de trayectoria en el viaje de ida hacia la Luna. El sábado 4 de abril se realizará la segunda corrección de trayectoria en el viaje de ida.
El domingo 5 de abril, Orion ingresará en la esfera de influencia lunar. También ese día está prevista la última corrección de trayectoria antes del sobrevuelo.
El lunes 6 de abril, durante el día, la tripulación debería superar el récord de distancia máxima alcanzada por seres humanos desde la Tierra, hasta ahora en manos del Apolo 13. Además, comenzará el sobrevuelo de la Luna, con un máximo acercamiento a entre 6400 y 9700 kilómetros de la superficie lunar.
El martes 7 de abril está programada la salida de la esfera de influencia lunar y la primera corrección de trayectoria del regreso. El jueves 9 de abril se realizará la corrección de trayectoria final y la preparación para el reingreso.
Finalmente, el viernes 10 de abril está previsto el amerizaje en el océano Pacífico.
El verdadero objetivo
Más allá del impacto simbólico de ver otra vez astronautas viajar hacia la Luna, Artemis II tiene una meta concreta: validar que el sistema funciona. Si todo sale como espera la NASA, esta misión dejará allanado el camino para Artemis III (un vuelo de prueba en la órbita terrestre) y Artemis IV, la misión con la que la agencia busca concretar su próximo alunizaje tripulado.
Este viaje de 10 días no es solo un retorno a la Luna, sino una prueba fundamental que determinará cómo la humanidad volverá a pisar nuestro satélite natural en los próximos años.