¿Qué ocultaba un contrato firmado dos veces? La clave está en los artefactos secuestrados
Personal del Departamento Inteligencia Criminal secuestró celulares, contratos y computadoras en un allanamiento en el microcentro, tras una denuncia por un contrato de franquicia firmado en junio y agosto de 2024 para simular una situación legal.
Un allanamiento en el microcentro terminó con el secuestro de dispositivos electrónicos clave, tras una denuncia por un contrato de franquicia que habría sido firmado en dos oportunidades con fechas distintas. La investigación, que busca desbaratar derechos acordados, se inició luego de que una pareja declarara ante la División Centro de Información Criminal.
Según la denuncia, el acuerdo original se llevó a cabo en junio de 2024 con el propietario de una marca. Sin embargo, posteriormente se firmó un contrato con fecha de agosto, lo que habría tenido como objetivo simular una situación legal distinta y perjudicar a un tercero.
¿Cómo se determinó el lugar del allanamiento?
A raíz de estas declaraciones, la Unidad Fiscal Especializada en Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad solicitó verificar los domicilios de los acusados. La investigación determinó que ambos residían en calle San Martín al 900, en el microcentro.
Este martes, personal del Departamento Inteligencia Criminal procedió con el allanamiento en ese departamento. Durante el operativo, se secuestraron diversos artefactos electrónicos que podrían contener información relevante para la causa.
¿Qué elementos fueron incautados?
Entre los objetos secuestrados se encuentran dos celulares, dos contratos, una notebook y un CPU. Todos estos elementos quedaron a disposición de la Justicia, que los analizará como parte de la investigación por desbaratamiento de derechos acordados.
El procedimiento se enmarca en una causa que busca aclarar las circunstancias alrededor de los contratos firmados en junio y agosto. Las autoridades esperan que los dispositivos electrónicos secuestrados proporcionen evidencia digital crucial.
La pareja que realizó la denuncia había firmado inicialmente el contrato de franquicia en junio, pero la existencia de un segundo contrato con fecha de agosto generó sospechas sobre la intencionalidad del acuerdo. La investigación ahora se centra en determinar si efectivamente se simuló una situación legal para perjudicar a otra persona.
La Unidad Fiscal Especializada continúa con el análisis del caso, mientras los elementos secuestrados son examinados por peritos. El allanamiento en calle San Martín al 900 representa un paso significativo en esta investigación por posibles maniobras fraudulentas relacionadas con contratos.