¿Qué pasa con la industria? Los números que muestran dos Argentinas
¿Cuánto más puede durar la economía con una industria en caída y solo dos sectores sosteniendo todo? Los números del Indec muestran el abismo entre las fábricas y los récords de Vaca Muerta.
La economía argentina avanza a dos velocidades. Mientras la minería y el petróleo de Vaca Muerta crecen con fuerza, la industria manufacturera se hunde. Así lo reflejan los últimos datos del Indec, que pintan un panorama dispar para los distintos sectores productivos.
El Índice de producción industrial minero trepó 3,7% interanual en julio, aunque cayó 0,9% contra el mes previo. Pero esa mejora no se reparte parejo: el crudo y el litio son los grandes ganadores, mientras que la extracción de minerales metalíferos y los servicios petroleros retroceden.
El boom de Vaca Muerta no llega a todos
En medio de la volatilidad internacional por el conflicto en el Estrecho de Ormuz, que volvió a llevar el barril de Brent por encima de los US$ 100, la producción local de petróleo no para. La extracción de crudo creció 16,7% interanual en julio, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta.
Sin embargo, la producción de gas apenas se movió (0,8% interanual) y los servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas cayeron 15,7%. El índice general de extracción de hidrocarburos subió 3,4% en julio, con un acumulado de 5,8% en los primeros siete meses del año.
El litio, la vedette que no frena
La minería también muestra caras opuestas. La extracción de minerales metalíferos, como plata y oro, se desplomó 12,4% interanual en julio. La producción de plata y oro cayó 9,9%, y el bullón dorado que obtienen las minas se derrumbó 20,7%.
En cambio, los minerales no metalíferos y rocas de aplicación crecieron 19,7% en julio, con un avance acumulado de 33,7%. Y el litio sigue siendo la gran estrella: en julio se produjeron 9.432 toneladas de carbonato de litio, un 15,9% más que el año anterior. En el acumulado enero-julio, la producción de litio saltó 44,3%.
La industria, en caída libre
Mientras tanto, la actividad fabril no levanta cabeza. El índice de producción industrial manufacturero cayó 4,9% interanual en julio. De las 16 divisiones que componen el indicador, 12 terminaron con números negativos.
Los sectores más golpeados son los que más mano de obra requieren: la industria textil se derrumbó 15%, la maquinaria 19,4% y el sector automotriz 4,4%. El freno del consumo interno, la parálisis de la obra pública y la menor demanda de bienes de capital explican buena parte del derrumbe.
El contraste es claro: mientras el modelo económico empuja la reprimarización, con el litio y el petróleo como motores, las fábricas que generan empleo intensivo siguen en la lona. La pregunta es cuánto tiempo puede sostenerse este esquema de dos velocidades.