¿Qué pasa en Catamarca si tiembla la tierra? Los secretos de la prevención sísmica que no conocés
¿Sabías que Catamarca está en zona sísmica y que muchas construcciones no están preparadas? Una experta revela qué se hace para evitar tragedias y por qué los simulacros son vitales.
Cuando la tierra se mueve en Catamarca, no todo es cuestión de suerte. La prevención sísmica y el cumplimiento de las normas de construcción son la diferencia entre un susto y una tragedia. A más de dos décadas del terremoto de 2004, la provincia sigue en alerta y los expertos revelan claves que todos deberíamos saber.
Silvia Salazar, presidenta de la Unión de Arquitectos de Catamarca (UAC), explicó en diálogo con Radio INFOIRAMA 94.9 que la provincia está ubicada en la zona 3 de peligrosidad sísmica, según el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). Esto significa que los edificios deben cumplir con normativas estrictas para resistir movimientos telúricos.
¿Cómo controlan las nuevas construcciones?
En las obras públicas, una dirección especializada supervisa cada proyecto desde el inicio. Según Salazar, la estructura sismorresistente no es un agregado, sino una parte esencial del diseño. Los arquitectos e ingenieros calculan cada elemento para que la edificación soporte las sacudidas.
Los controles incluyen desde los materiales hasta la ejecución en obra, cumpliendo normas nacionales, provinciales y municipales. Para las casas particulares, los municipios exigen una memoria de cálculo estructural con detalles de bases, columnas, vigas y losas, además del tipo de hierro y hormigón.
El peligro oculto en las construcciones viejas
El mayor temor está en los edificios antiguos, construidos antes de las normas actuales. Salazar advierte que muchos tienen mampostería portante o incluso adobe, lo que los hace vulnerables. "El riesgo es mayor donde los edificios no respetan las normas", subrayó.
Tras un sismo, los relevamientos determinan si las grietas son estructurales o si la construcción puede recuperarse. Si hay riesgo de colapso, la demolición es la única opción para prevenir derrumbes posteriores.
Simulacros: la clave que salva vidas
Más allá de las estructuras, la preparación de la población es fundamental. Salazar recomienda simulacros periódicos, especialmente en escuelas y edificios públicos. Estos ensayos enseñan rutas de escape, zonas seguras y cómo evacuar sin caos.
En las escuelas, la sugerencia es practicar al menos dos veces al año para que estudiantes y docentes actúen con rapidez ante un temblor.
Catamarca debe convivir con la actividad sísmica, pero la tecnología y el diseño pueden evitar que un movimiento se convierta en una catástrofe. Como afirma Salazar, las estructuras se mueven, pero un buen diseño puede impedir el colapso.