¿Qué pasará con los colectivos desde este miércoles? Una medida que cambiará la rutina de millones
Empresas de transporte del AMBA reducirán frecuencias desde el 1 de abril de 2026 por el aumento del gasoil, afectando a usuarios que dependen del colectivo diariamente.
Las empresas de transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires anunciaron un recorte drástico en la frecuencia de sus servicios, una decisión que afectará directamente a los usuarios que dependen del colectivo para movilizarse a diario.
La medida, que entrará en vigencia este miércoles 1 de abril de 2026, alcanza tanto a líneas de jurisdicción nacional como provincial, incluyendo a grandes operadores del sector como el grupo DOTA.
Según informaron a través de un comunicado conjunto, la reducción de frecuencias responde a la imposibilidad de sostener los niveles habituales de prestación frente al aumento “intempestivo” del precio del gasoil, un insumo clave para el funcionamiento del sistema.
Un desfasaje económico insostenible
Las empresas señalaron que este incremento en el combustible no fue acompañado por una actualización en los ingresos que reciben, lo que genera un fuerte desfasaje económico que pone en jaque la continuidad del servicio tal como se conoce hasta ahora.
“El aumento del gasoil y la falta de reconocimiento de ese incremento de costo por parte de las autoridades nos obliga a tomar esta decisión”, explicaron las empresas en su comunicado.
En esa línea, remarcaron que la reducción de frecuencias es una medida forzada, adoptada luego de haber presentado reiterados reclamos ante los organismos competentes sin obtener respuestas concretas.
Impacto directo en los usuarios
El recorte implicará una menor cantidad de unidades en circulación, lo que podría traducirse en mayores tiempos de espera, sobre todo en horarios pico, y posibles complicaciones para quienes necesitan trasladarse por motivos laborales, educativos o de salud.
Desde el sector empresarial advirtieron que la situación es crítica y que, de no mediar una intervención urgente por parte del Estado, la operación del sistema podría verse seriamente comprometida.
“La normal prestación del servicio se encuentra en serio riesgo”, alertaron, al tiempo que reiteraron el pedido para que se adopten medidas que permitan recomponer la ecuación económica de las compañías.
La decisión anticipa un impacto directo en los usuarios que dependen a diario del colectivo para movilizarse, generando incertidumbre sobre cómo se desarrollarán los traslados en los próximos días.
