¿Qué reclaman los jornaleros que paralizaron 38 establecimientos en plena cosecha?
Trabajadores del limón en Tucumán realizaron protestas en 38 establecimientos citrícolas durante la cosecha, rechazando una oferta salarial y denunciando precarias condiciones laborales, con riesgo de paro si no hay acuerdo.
Una protesta masiva de trabajadores rurales se desplegó en plena etapa de cosecha, visibilizando un conflicto salarial y de condiciones laborales que amenaza con escalar. Los jornaleros del limón llevaron sus reclamos a las puertas de las citrícolas sin realizar cortes ni bloqueos, pero logrando instalar su demanda en un momento clave para la producción.
La medida se llevó adelante en al menos 38 establecimientos distribuidos en toda la provincia de Tucumán, incluyendo firmas como San Miguel y Citrusvil, entre otras. Según explicó el delegado provincial de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), Germán Ferrari, el objetivo principal fue exponer la situación que atraviesan los trabajadores citrícolas.
Ferrari remarcó que se trató de una protesta “calma”, con presencia policial desde temprano, y en la que se respetaron las normativas vigentes. “Hemos visibilizado la triste realidad que están atravesando los trabajadores citrícolas”, sostuvo el dirigente gremial.
¿Por qué rechazan la oferta salarial?
El conflicto se enmarca en una negociación salarial aún sin acuerdo. Desde el gremio rechazaron la última propuesta de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA), que plantea un jornal de 36.400 pesos y una paga de 1.160 pesos por maleta cosechada de 20 kilos.
Ferrari calificó la oferta como “miserable y absurda”, y advirtió que los ingresos reales, tras descuentos, resultan insuficientes para cubrir necesidades básicas. Esta discusión salarial es uno de los ejes centrales del reclamo que llevó a los trabajadores a movilizarse.
¿Qué denuncian sobre las condiciones laborales?
A la discusión salarial se suma un fuerte cuestionamiento a las condiciones laborales en los campos. El dirigente denunció que muchos trabajadores no cuentan con acceso a agua potable ni sanitarios, y que deben alimentarse en condiciones precarias durante la jornada.
“Es una situación avergonzante”, afirmó Ferrari, al tiempo que señaló el contraste entre los ingresos del sector exportador y la realidad de quienes realizan la cosecha. Estas condiciones fueron expuestas durante las protestas en los establecimientos citrícolas.
¿Qué puede pasar ahora?
La actividad en las fincas ya comenzó y el conflicto podría escalar en los próximos días. Desde UATRE anticiparon que, si no hay mejoras en la oferta, se avanzará hacia un paro por tiempo indeterminado.
La próxima reunión entre las partes está prevista para el 8 de abril en la Secretaría de Trabajo de la Nación, donde se definirá el rumbo de la negociación. El desenlace de este encuentro podría determinar si la protesta inicial deriva en medidas de fuerza más contundentes.