Quedó embarazada, su expareja se negó a firmar y su hija estuvo un mes y medio sin DNI
Una docente quedó embarazada por fertilización in vitro, pero su expareja se negó a firmar y su hija nació sin DNI. ¿Cómo logró inscribirla?
Un vacío en la aplicación de la ley de fertilidad asistida dejó a una beba sin identidad durante más de un mes. La madre, Natalí Perino, no pudo inscribir a su hija porque su expareja se negó a completar la documentación, a pesar de haber firmado los consentimientos previos. El caso expone las grietas de un sistema que no contempla la ruptura de pareja durante el proceso.
Natalí Perino, docente y artista visual de Buenos Aires, comenzó un tratamiento de fertilidad de alta complejidad junto a su entonces pareja tras años de búsqueda. Ambas habían firmado los consentimientos que establece la ley para acceder al procedimiento. Sin embargo, la separación durante la gestación desencadenó un conflicto judicial que aún continúa.
En diálogo con Infobae, Perino relató que el proyecto de maternidad fue planificado durante mucho tiempo: “Hicimos varios tratamientos, estuvimos varios años en pareja, viviendo juntas y demás. Luego de hacer inseminaciones, que ninguna dio positiva, pasamos a alta complejidad in vitro”.
Como marca el protocolo, ambas firmaron los consentimientos que determinan la voluntad procreacional antes de la concepción. “Uno firma los consentimientos siempre”, señaló.
¿Qué pasó con el embarazo?
La alegría por el embarazo fue total. “Se festeja el embarazo, como también lloramos los negativos, también se festeja el positivo”, recordó. Pero la felicidad duró poco: a los dos meses de gestación, la pareja se separó de manera abrupta. “Nos separamos, de una manera muy abrupta. Previo a ello habíamos visto para comprar un cochecito, ocho horas antes de la situación”, contó.
Tras la ruptura, la expareja decidió no continuar con el proyecto familiar y se negó a completar la documentación necesaria para inscribir a la bebé. Según explicó Perino, la normativa vigente exige presentar en el Registro Civil el consentimiento firmado por ambas partes que emitió la clínica de fertilidad. “Cuando vos vas a hacer la inscripción en el registro civil, tenés que llevar el papel de la clínica, el tratamiento del consentimiento de ambas partes”, indicó.
¿Qué consecuencias tuvo la negativa?
La negativa provocó que la pequeña Floriane permaneciera durante un mes y medio sin DNI y sin acceso a derechos básicos. “Yo estuve un mes y medio sin nada que diga que era mi hija”, afirmó Perino. Y agregó: “Es más, obra social ni prepaga tampoco. Y yo tampoco podía tomarme la licencia por maternidad, porque en ningún lado figuraba”.
Ante esa situación, inició una acción de amparo junto a sus abogadas para lograr la inscripción. “Arrancamos con mis abogadas un amparo y pude inscribirla luego de mes y medio”, explicó. Sin embargo, la partida de nacimiento aún permanece incompleta: “Tengo una partida que está incompleta, que le falta un anexo”.
La docente sostuvo que el conflicto tuvo consecuencias tanto emocionales como físicas durante el embarazo. “Fue terrible. Tengo una hermosa red de familia y amigos que me llamaban todos los días para ver si yo había desayunado, si dormí, si no dormí, si comí, si no comí. Mi obstetra también, que fue el gran sostén”, recordó.
También reveló que sufrió complicaciones de salud: “El día que me llegué a sacar documento yo tuve un pico de presión. Terminé en observación, terminó siendo un embarazo de riesgo”.
¿Qué busca ahora?
Actualmente mantiene abiertas dos acciones judiciales con el objetivo de completar la documentación de su hija y que quede asentado que nació mediante un tratamiento de fertilidad asistida. “Mi hija tiene derecho a la identidad. Es superimportante que en su partida figure que es hija nacida por tratamiento de fertilidad asistida”, sostuvo.
Además, detalló: “Tenemos dos causas. Tenemos la causa para judicializar esto, el tema del protocolo informado y el amparo, que está en dos lugares diferentes”. El objetivo es que se incorpore el anexo correspondiente a la partida de nacimiento. “Necesitamos que se agregue el anexo donde diga que mi hija fue hija de tratamiento de fertilidad asistida”, afirmó.
Finalmente, Perino consideró que el problema no radica en la ley sino en su aplicación. “La ley está muy bien hecha, el problema es que nadie la hizo valer ni cumplir”, concluyó.