Quedó embarazada y la Justicia espera una prueba clave: la denuncia que estremece a Guaymallén
Las toallitas sin usar encendieron la alarma en la casa. Cuando la madre le preguntó a su hija qué pasaba, la respuesta la dejó sin aire: estaba embarazada y apuntó a su propio padre. El hombre está detenido, pero la prueba que puede sellar la causa todavía no llegó.
Una adolescente de 16 años se presentó en una comisaría de Guaymallén, Mendoza, y denunció que su padre abusó sexualmente de ella. Hoy está embarazada y la Justicia espera un estudio de ADN que puede ser determinante para la causa.
El caso salió a la luz el 13 de agosto, cuando la joven llegó junto a su mamá, de 45 años, a la comisaría de Puente de Hierro. El hombre, de 53, quedó detenido ese mismo día en la vía pública.
Qué fue lo que encendió las sospechas
Según la denuncia, la madre empezó a notar algo raro: las toallitas femeninas que le compraba a su hija seguían sin usarse. Cuando le preguntó qué pasaba, la adolescente le dijo que estaba embarazada y apuntó directamente a su padre como el autor del presunto abuso.
La mujer también declaró que desde hacía un tiempo veía cambios en el comportamiento de la joven: tenía conflictos permanentes con su padre y había empezado a usar ropa holgada de uno de sus hermanos.
Tras radicar la denuncia, la adolescente fue llevada al Hospital Paroissien. Allí los médicos confirmaron el embarazo y estimaron la fecha probable de parto para mediados de octubre.
Qué dice la investigación sobre el episodio
De acuerdo con la presentación judicial, el hecho investigado habría ocurrido en los primeros días de este año, en la casa familiar de Puente de Hierro, en Guaymallén.
La adolescente relató que esa mañana se había quedado en la vivienda con su padre y un hermano de 2 años, mientras su mamá había salido con sus otros hijos. La denuncia sostiene que, en esas circunstancias, el hombre habría abusado sexualmente de ella dentro de una habitación.
La Fiscalía de Delitos Sexuales lo imputó por abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y por tratarse de una menor conviviente. Según informó Diario Uno, ese delito prevé penas de entre 8 y 20 años de prisión. En los últimos días, el juez Leonardo Camacho dictó la prisión preventiva del acusado.
La identidad del imputado se mantiene reservada para proteger a la víctima.
El ADN, la prueba que puede definir la causa
La investigación tendrá un momento decisivo después del nacimiento del bebé. La Justicia espera realizar entonces un cotejo de ADN para determinar si el acusado es el padre biológico del hijo de la adolescente.
Ese resultado tendrá un peso central en el expediente. Si confirma la relación biológica, se convertirá en una evidencia de enorme relevancia para la hipótesis que investiga la Fiscalía, junto con la denuncia de la adolescente y el resto de las pruebas incorporadas a la causa.
Como el parto está previsto para mediados de octubre, el estudio genético podría concretarse en las próximas semanas. Mientras tanto, el hombre seguirá detenido con prisión preventiva mientras avanza la investigación judicial.