Quedó libre al terminar su condena, pero lo esperaba otra causa por una golpiza en el Pabellón B
Cumplió sus cuatro años y salió de la Unidad de Detención N°1 de Río Grande, pero días antes había sido imputado por una golpiza contra otro preso del Pabellón B. Ninguna fiscalía pidió la preventiva y la puerta quedó abierta.
Maximiliano Paulo Perpetto y Leandro Federico Soto abandonaron la Unidad de Detención N°1 de Río Grande el viernes pasado, cuando el Servicio Penitenciario dio por agotada la pena de cuatro años que cumplían por la tentativa de homicidio de Gastón Badilla. El caso de Perpetto es el que más llamó la atención: días antes había sido imputado por una agresión dentro de la cárcel y, aun así, no hubo pedido de prisión preventiva en su contra.
La condena que ambos terminaron de cumplir se remonta al 8 de octubre de 2022. Aquel día, minutos después del doble crimen de Víctor Perpetto y Nahuel Roth, los dos hombres persiguieron y dispararon contra Badilla. Por ese hecho fueron condenados como coautores y la pena quedó saldada el viernes, según informó el diario El Sureño.
Con el cumplimiento total de la sentencia, el Servicio Penitenciario dispuso el cese de la detención de los dos. La salida se concretó sin obstáculos legales que la impidieran.
La causa que quedó abierta
El caso más resonante es el de Perpetto. Menos de una semana antes de recuperar la libertad había sido imputado por «lesiones gravísimas» a raíz de una violenta agresión contra otro interno del Pabellón B de la Unidad de Detención N°1, identificado como David «el dientón» Álvarez.
Pese a la gravedad que se le atribuye a ese episodio, ninguna fiscalía solicitó su prisión preventiva en el marco de esa causa. Sin ese pedido, no existía impedimento legal para que el viernes dejara la unidad.
Los vejámenes de mayo
Perpetto y Soto también están vinculados a otra investigación. Ambos integran el grupo de diez internos imputados por los vejámenes ocurridos el 9 de mayo en el mismo Pabellón B, donde tres reclusos fueron víctimas de graves agresiones.
Esa causa reúne un total de 25 imputados, entre presos y personal penitenciario, acusados por acción u omisión. Todavía no se definieron los roles ni el grado de responsabilidad de cada uno de los acusados, por lo que los dos hombres continúan vinculados al proceso pero en libertad.