Quemaba chatarra en el patio y terminó internado: adentro de la casa había 954 detonadores explosivos
Un hombre terminó internado tras quemar chatarra en el patio de su casa de Puerto San Julián. Cuando los bomberos revisaron el galpón, se encontraron con algo que nadie esperaba y que obligó a evacuar toda la manzana. ¿Qué había adentro?
Un hombre mayor de edad terminó internado en el Hospital Distrital de Puerto San Julián después de que se le quemara parte del cuerpo mientras incineraba materiales en un asador tipo chulengo. Lo que parecía un accidente doméstico terminó destapando algo mucho más peligroso: en un galpón de la misma propiedad la policía encontró 954 detonadores explosivos, algunos fabricados hace más de tres décadas.
El episodio ocurrió el jueves 15 de octubre en una vivienda de la calle Lavalle, en Puerto San Julián. Según informó la Policía de Santa Cruz, el hombre estaba quemando materiales para recuperar metal cuando sufrió lesiones en el costado derecho del cuerpo y en el rostro.
Fue asistido e inmovilizado por personal sanitario y trasladado en ambulancia al hospital local. De acuerdo con el parte oficial, permanece internado bajo observación y fuera de peligro de vida.
El hallazgo que encendió todas las alarmas
Mientras los bomberos inspeccionaban un galpón de mampostería dentro del predio, se toparon con cajas y embalajes marcados con símbolos de riesgo de material explosivo. El procedimiento permitió localizar 954 detonadores de distintos tipos almacenados en el interior.
El inventario detalló:
— 413 detonadores eléctricos.
— 380 detonadores pirotécnicos.
— 161 detonadores electrónicos.
Uno de los datos más preocupantes fue la antigüedad del material: los detonadores tenían fecha de fabricación de 1993, es decir, 33 años antes del operativo. La Policía advirtió que esa antigüedad podía incrementar la inestabilidad y sensibilidad de los dispositivos frente a condiciones térmicas, climáticas y ambientales.
Los especialistas determinaron que se trataba de elementos clasificados dentro de la categoría de riesgo para materiales explosivos, lo que motivó la intervención de la División Explosivos del Departamento Riesgos Especiales.
Evacuaron una manzana completa
Ante el peligro que representaba el almacenamiento, las autoridades dispusieron un operativo preventivo que incluyó la evacuación de las viviendas cercanas. La medida abarcó la manzana comprendida por las calles Lavalle, Sarmiento, 12 de Octubre y la avenida Comandante Luis Piedra Buena.
Personal policial y dotaciones de bomberos trabajaron para garantizar la seguridad de los residentes mientras los especialistas realizaban las tareas de inspección y retiro de los elementos.
El operativo contó con la presencia del jefe de la Policía de Santa Cruz, comisario general Diego Agüero, y del subjefe de la fuerza, comisario general Luis Bordón, quienes supervisaron las acciones. También participaron efectivos de la División Comisaría Primera de Puerto San Julián, la División Cuartel 3.º de Bomberos, la DDI y Criminalística.
Justicia Federal y traslado al Ejército
Por las características del hallazgo tomó intervención la Justicia Federal, a partir de actuaciones impulsadas por la Sede Fiscal Descentralizada de Caleta Olivia. Con una orden judicial de allanamiento, los especialistas realizaron el procedimiento técnico para neutralizar los riesgos y secuestrar los 954 detonadores.
Todo el material fue retirado bajo estrictas medidas de seguridad y trasladado a los polvorines de la Compañía de Munición 181 del Ejército Argentino, en Puerto Santa Cruz. Allí quedó resguardado bajo cadena de custodia y a disposición del Juzgado Federal interviniente.
Una vez concluidas las tareas periciales y preventivas, las familias evacuadas pudieron regresar a sus hogares.
Investigan el origen de los detonadores
El hallazgo abrió una investigación judicial federal sobre el material explosivo localizado en la vivienda. Hasta el momento, el comunicado policial no precisa cómo llegaron los 954 detonadores al inmueble, cuánto tiempo llevaban almacenados ni cuál era su procedencia.
Tampoco se informó si existe una relación directa entre esos dispositivos y el accidente que sufrió el hombre mientras quemaba materiales. Esas circunstancias deberán ser esclarecidas en el marco de las actuaciones correspondientes.
Lo que comenzó como una intervención por una persona herida terminó con una manzana evacuada, casi mil detonadores secuestrados y material explosivo de 33 años de antigüedad bajo resguardo del Ejército Argentino.