Querían batir un récord Guinness en Avellaneda, pero dos personas desataron el caos y todo terminó en una estampida
En Avellaneda, un intento de récord Guinness con un sándwich de matambre de casi ocho cuadras terminó en caos cuando dos personas saltaron las vallas y desataron una avalancha. A pesar del incidente, el récord fue registrado y enviado a Guinness.
Un intento de récord mundial del sándwich más largo terminó en un verdadero caos en Avellaneda. El pasado 25 de mayo, la parrilla “El Tano” organizó un evento para preparar un matambre arrollado de casi ocho cuadras de largo, con la intención de batir el récord Guinness al sándwich más extenso del mundo. Sin embargo, lo que prometía ser una jornada histórica se descontroló cuando dos personas saltaron las barreras de seguridad y desencadenaron una avalancha de gente que se llevó por delante todo el operativo.
Para la preparación se utilizaron aproximadamente 1.800 kilos de matambre, además de salsa, jamón y mozzarella. El evento contó con el apoyo de unas 70 personas entre personal propio, clientes y vecinos. El municipio y la policía local colocaron vallas y aseguraron el perímetro, pero nada pudo evitar el desborde.
¿Qué pasó exactamente?
Según relató Fabio Caschetto, dueño de “El Tano”, “fueron dos tontos que hicieron cosas que no debían. Fue contagioso: arrancó uno, arrancó otro, y después empezaron todos”. A pesar del incidente, el empresario prefirió no dramatizar: “Hay que dar vuelta a la hoja. Esto fue re lindo”, dijo.
El protocolo para el récord exigía que todo se hiciera bajo la supervisión de un juez de Guinness, quien debía certificar los kilos, los ingredientes y los procedimientos. Mientras el juez no diera la orden, no se podía cortar el matambre. “Hasta que no finalizó todo, el juez no pudo dar la orden de cortarlo. Por eso nos demoramos muchísimo“, explicó Caschetto. El corte comenzó cerca de las cinco y media o seis de la tarde, y fue entonces cuando la situación se descontroló.
La estampida y el récord
El plan era servir el sándwich en porciones sobre cartoncitos o bandejas pequeñas, avanzando tramo por tramo. Eran 771 metros de matambre a la pizza, una extensión de varias cuadras. Pero la avalancha de gente lo impidió. “Se mandaron de golpe a la altura de Chascomús y Mitre, lo empezaron a agarrar, y después se desmadró todo. Como 100 chicos cortando a la vez”, recordó Caschetto.
A pesar del caos, lo más importante se logró: el récord quedó registrado y ya fue enviado a Guinness. Solo resta esperar a que la organización complete el trámite. “Entre que empezaban a cortar las chicas, dimos la orden y empezaron a entregar. Eso fue lo importante: llegaron a entregar“, remarcó el dueño.
Un homenaje al padre
Detrás del evento hay una historia personal. “El Tano” tiene 25 años en el negocio y los cumplió precisamente en 2025. En 2001, en plena crisis, Fabio Caschetto arrancó junto a su padre, quien falleció hace cuatro años. “Siempre papá me dio para adelante. Y acá sigo, para adelante por él, por mis hijos”, dijo con la voz quebrada. El evento del 25 de mayo fue, en el fondo, un homenaje a esa historia compartida. Y aunque el final no fue el que esperaba, el empresario cerró con una frase que lo resume todo: “Nos equivocamos, es perfecto. Pero seguimos para adelante”.
