Querían cosechar 425 toneladas de maíz de un campo ajeno y la Justicia los frenó
Un empresario santafesino denunció que le usurparon un campo en Santiago del Estero y que planeaban llevarse 425 toneladas de maíz durante el fin de semana. La Justicia intervino con un operativo que incluyó armas de por medio. Lo que encontraron adentro...
Un operativo judicial en Santiago del Estero impidió que 425 toneladas de maíz, valuadas en más de $223 millones, fueran retiradas de un campo en plena noche. La medida se tomó tras una denuncia por usurpación y amenazas que expone una disputa legal entre empresarios santafesinos y un grupo que asegura tener derechos sobre el terreno.
Todo ocurrió el sábado en el paraje La Nena, en Los Juríes, departamento General Taboada. Allí, oficiales de Justicia, abogados y efectivos de la Departamental 13 y del Cuerpo Guardia de Infantería ingresaron al establecimiento conocido como “Las Víboras” para evitar una presunta cosecha clandestina.
La denuncia la presentó Gustavo Ricardo Fain, empresario de Villa Minetti, Santa Fe, quien asegura ser arrendatario del campo desde 2008 en representación de la firma Fain Hnos. S.A. Según su relato, cuando se disponía a levantar la cosecha, encontró a personas que habían usurpado la propiedad y le impedían retirar la producción.
En la presentación judicial, Fain apuntó contra personas de apellido Heffner, otra de apellido Minot y un hermano oriundos de Villa Minetti; también mencionó a un hombre de apellido Vivas, de San Bernardo, Santa Fe, y a una mujer de Florencio Varela, Buenos Aires. El objetivo de los presuntos usurpadores, siempre según la denuncia, era usar una máquina cosechadora durante el fin de semana, cuando no había actividad judicial, para hacer desaparecer el grano y trasladarlo hacia Santa Fe.
Asistido por su abogado, Fructuoso Rodríguez, Fain radicó la denuncia en la Fiscalía de Añatuya por “usurpación y amenazas calificadas por el uso de armas”. La jueza de Control y Garantías Ana María González Ruiz libró una medida cautelar y ordenó el allanamiento del establecimiento para proceder al levantamiento, recolección y transporte de la cosecha.
Un operativo con tensión y armas de por medio
El trasfondo de la batalla judicial pasa por la validez de la documentación que presenta cada parte. Según voceros del procedimiento, el sector que fue apartado sostiene tener derechos sobre el campo y cuestiona los papeles con los que Fain acredita su condición de arrendatario.
En los últimos días, la disputa habría escalado hasta el uso de armas de fuego. Fain denunció que dentro del establecimiento había dos hombres armados, que debieron rendirse ante la superioridad numérica de los efectivos que ingresaron al lugar.
Durante el operativo, fueron desalojados dos serenos que permanecían en el campo como consigna. La cosecha se levantó sobre 90 hectáreas y se cargó en 12 camiones, cada uno con capacidad para unas 28 toneladas. Antes de las 15, los vehículos partieron hacia Villa Minetti, donde la producción fue distribuida en instalaciones de la firma de los Fain.
La investigación quedó asentada en el legajo 3130/226, con epicentro en el paraje La Nena. En ese expediente, Agustín Isabelino Vivas fue denunciado por “supuestas amenazas y usurpación”, según detallaron funcionarios policiales.
Al establecimiento ingresaron tres trilladoras, tres tractores con tolvas y los 12 camiones. La tarea se extendió durante toda la mañana y recién concluyó durante la siesta, en un clima de tensión por los millones de pesos en juego.
Ahora, la disputa continuará en los tribunales de Añatuya, donde deberá definirse no solo el destino de la cosecha, sino también una cuestión de fondo: quién es el legítimo dueño del campo y qué documentación respalda ese derecho.