Quiebra de Aires del Sur: la toma de la planta y el misterio de los kits que desaparecieron
¿Qué pasó con los kits de Aires del Sur? Los trabajadores tomaron la fábrica y revelan la orden que recibieron antes de la quiebra. Una historia de salarios impagos y una denuncia que apunta a una quiebra intencional.
La empresa Aires del Sur, fabricante de las marcas Electra y Fedders, presentó un pedido de quiebra directa ante la Justicia, lo que derivó en el despido de sus 140 trabajadores y la toma de la fábrica en Río Grande. Los empleados denuncian que les ordenaron “limpiar la fábrica de productos terminados” y hoy no tienen “ni un kit para armar”. El caso expone una crisis industrial que golpea al régimen de promoción de Tierra del Fuego.
La decisión judicial marca el cierre formal de una compañía que fue un jugador relevante en el mercado de climatización. El impacto se siente en la planta de Río Grande, donde los reclamos gremiales por salarios adeudados y la continuidad operativa se habían intensificado en los últimos días.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) exigía definiciones sobre el pago de los salarios de febrero y vouchers previamente acordados. Finalmente, los 140 trabajadores fueron desvinculados.
¿Qué denuncian los trabajadores?
Maximiliano Uriona, delegado gremial de Aires del Sur, confirmó que la fábrica se encuentra tomada por los empleados “hasta que la patronal se siente a dar explicaciones”. En diálogo radial, el gremialista reveló detalles alarmantes.
“Somos 140 familias que recibimos un 25 por ciento del salario y en algunos casos representa $80 mil pesos”, aseguró Uriona. Además, contó que la directiva en diciembre fue que “limpiaramos la fábrica de productos terminados y hoy no tenemos ni un kit para armar”.
Un proveedor que pidió reserva de identidad lanzó una grave acusación: “Pusieron gente que no existe, adrede para quebrar la empresa. Por eso nos hicieron trabajar en doble turno para llevarse los equipos y venderlos”. La misma fuente denunció posibles testaferros y hasta una presunta quiebra intencional.
La versión de la empresa y la búsqueda fallida de un socio
La actual conducción de la empresa, que según el texto asumió en noviembre de 2025, ofreció ante la Justicia una versión diferente. Sostuvo que encontró “una estructura económica y financiera profundamente deteriorada”, producto de un modelo de financiamiento deficitario agravado desde fines de 2023.
Según detalló, el esquema habitual consistía en la preventa de equipos, la obtención de cheques diferidos, su descuento financiero y la posterior compra de insumos importados. “El costo financiero del sistema superaba el margen operativo del negocio, generando pérdidas estructurales”, afirmó.
El directorio aseguró haber impulsado un plan de saneamiento cuyo eje fue la búsqueda de un socio internacional. Desde noviembre de 2025 mantuvo negociaciones con el fabricante chino Chigo Group.
Las alternativas incluían la venta total de la firma o la cesión del 80% o del 50% del capital, con una inversión mínima prevista de u$s5 millones. El esquema proyectaba reemplazar el autofinanciamiento local por crédito de proveedor a 150 días.
También se contemplaba el envío desde China de entre 7.000 y 14.000 kits mensuales para reactivar la planta durante 2026. Sin embargo, el grupo asiático supeditó cualquier definición a una visita futura, una demora que la empresa calificó como “incompatible con la crítica situación financiera actual”.
El rechazo judicial y el pedido de quiebra
En paralelo, ADS presentó un “Plan de Continuidad Productiva Controlada” que proponía utilizar 4.000 kits ya importados. Lo producido se destinaría al pago de un proveedor por aproximadamente u$s500.000, a salarios adeudados y a un fondo indemnizatorio.
Este esquema requería control judicial, pero el 19 de febrero el juzgado rechazó la autorización solicitada. La empresa sostuvo que hoy “carece de capital de trabajo, no puede afrontar salarios vencidos, no posee financiamiento y se encuentra imposibilitada de sostener operativamente la estructura”.
Por ello, puso a disposición sus principales activos: la planta industrial en Tierra del Fuego, valuada por el Banco Nación en más de USD 15 millones, y los 4.000 kits arribados al Puerto de Buenos Aires, cuyo valor potencial como equipos terminados rondaría los USD 2 millones.
Según la compañía, esos bienes “superan ampliamente” el pasivo actual, incluidos los créditos laborales. Fracasada la alternativa asociativa y descartada la continuidad productiva, el directorio concluyó que la quiebra constituye “el único curso legalmente responsable”.
Otro golpe al régimen de promoción fueguino
Ayres del Sur se suma a la lista de empresas radicadas en Tierra del Fuego como Mirgor, Telfu y Nissan que están en conflicto o cerraron tras la apertura de importaciones anunciada a mediados de 2025. Esto supone un duro golpe al régimen de promoción en la provincia.
La zona está gravemente afectada porque, además de las condiciones climáticas, sin trabajo las familias se ven obligadas a mudarse. El Régimen de Promoción Económica y Fiscal de Tierra del Fuego data de 1972, cuando se sancionó la Ley 19.640.
Están radicadas más de 40 empresas electrónicas, con límites de alcance definidos. Las compañías principales incluyen actores como Newsan, Radio Victoria y Mirgor. Aproximadamente 6.700 a 8.500 puestos de trabajo están vinculados directamente a la industria bajo este régimen especial.
El caso se inscribe en un escenario industrial más desafiante, marcado por la apertura comercial, la menor competitividad de la producción local y los altos costos financieros. La caída de ADS refleja las tensiones que atraviesan al entramado manufacturero, especialmente en el sur del país.