Los regantes de Mendoza tienen que pasar por las urnas este domingo para definir quién maneja la entrega final del agua en su cauce, y el que no aparece se encuentra con un cargo que le llega solo a la cuenta: el monto no es menor.
Este domingo 1 de noviembre, los usuarios del agua de Mendoza tienen una cita en las urnas: se eligen las autoridades de las Inspecciones de Cauce, las que administran la entrega final del recurso en cada canal. El voto es obligatorio y quien no concurra se expone a una sanción de $12.000.
La elección define a los inspectores de cauce y delegados que tendrán a su cargo la red de riego durante los próximos cuatro años. Los habilitados deben presentarse en las escuelas que les fueron asignadas.
Quiénes están en condiciones de votar
Según precisó el Departamento General de Irrigación, el padrón incluye a tres grupos. El primero son los concesionarios titulares de la jurisdicción del cauce, empadronados con más de 1.000 metros y que figuren en el registro hasta el 31 de agosto de 2026.
También pueden sufragar los usuarios de aquellos cauces donde la totalidad de los integrantes sean permisionarios de usos de agua superficial. El tercer grupo lo componen quienes cuenten con una carta poder otorgada por el titular o representante legal, certificada por escribano público o por la Subdelegación de Aguas que corresponda.
Para despejar dudas sobre la habilitación y el lugar de votación, los usuarios pueden consultar el padrón en el sitio oficial del organismo. La búsqueda admite datos personales, CUIT o el código de cauce y padrón parcial.
La multa que se cobra sola
La obligatoriedad del sufragio está fijada por la Ley 9595. Quienes no emitan su voto reciben una multa de 10 UFA (Unidad Fiscal del Agua), que equivale a $12.000.
El detalle que conviene tener en cuenta: la sanción se carga de manera automática en la cuenta corriente de cada padrón cuando no queda registrada la participación del usuario. No hace falta una notificación previa.
Dos etapas en el camino del agua
La gestión del agua en Mendoza se divide en dos tramos bien diferenciados. Por un lado actúa el Departamento General de Irrigación, organismo público autárquico y autónomo de jerarquía constitucional, conducido por un superintendente y por los subdelegados de cada río: Mendoza, Tunuyón Superior, Tunuyán Inferior, Diamante, Atuel y Malargüe.
A través de las Subdelegaciones, Irrigación gestiona los ríos, el manejo de los embalses, la operación de los diques de derivación y los canales primarios. Allí se concreta la entrega mayorista del agua hacia las Inspecciones de Cauce.
Las Inspecciones, en cambio, se ocupan de la entrega minorista. Son entes de derecho público no estatal, integrados por regantes de un mismo cauce, que deciden y ejecutan su propio presupuesto. No forman parte de Irrigación, aunque sí son controladas por el organismo, y administran los canales secundarios y terciarios, las hijuelas y las tomas.
Los inspectores de cauce son usuarios elegidos democráticamente por el resto de los regantes de cada Inspección. Durante cuatro años manejan el agua en la etapa final del sistema, de ahí la importancia de que cada usuario sepa quién es el candidato de su Inspección y a quiénes puede votar.
#Hoy Los usuarios del agua ya están votando con normalidad, en todas las cuencas de Mendoza, para elegir a los Inspectores de Cauce, los encargados de la distribución minorista del agua. https://t.co/OVjTrWVgvG
— Irrigación Mendoza (@IrrigacionMza) November 1, 2026
#Hoy Los usuarios del agua ya est�n votando con normalidad, en todas las cuencas de Mendoza, para elegir a los Inspectores de Cauce, los encargados de la distribuci�n minorista del agua. https://t.co/OVjTrWVgvG
— Irrigaci�n Mendoza (@IrrigacionMza) November 1, 2026