¿Quién ganó? La final de la LIBAR se definió en tiempo extra y dejó a todos sin aliento
Una definición que hizo vibrar a Río Gallegos. ¿Qué pasó en la última jugada? Enterate cómo Hispano se quedó con el tricampeonato.
En una noche que quedará grabada en la historia del básquet riogalleguense, Hispano Americano se consagró tricampeón de la Liga de Básquet de Río Gallegos (LIBAR) al vencer por 77 a 76 a San Miguel en un partido que se resolvió recién en el tiempo extra, con una última jugada que definió todo.
El CePARD fue testigo de una verdadera fiesta del deporte, con un marco de público que no paró de alentar. La final tuvo de todo: un equipo que dominó, otro que reaccionó, cruces de emociones y un final que mantuvo la incertidumbre hasta el último segundo.
Un arranque que ilusionó a Hispano
El conjunto celeste salió decidido a imponer condiciones. El primer cuarto terminó 19 a 13 a su favor, y al descanso la ventaja se estiró a 37 a 28. Parecía que la historia se encaminaba a un final tranquilo, pero el básquet siempre tiene su lado impredecible.
En el tercer período, Hispano mantuvo el control y llegó al último tramo arriba por 54 a 48. Sin embargo, San Miguel no estaba dispuesto a bajar los brazos.
La reacción de San Miguel y el momento de tensión
Con determinación, el "Santo" fue recortando la distancia y logró dar vuelta el marcador en varios tramos del cuarto final. La paridad se apoderó del juego y el encuentro se puso al rojo vivo, con cruces y encontronazos entre los jugadores.
Uno de los momentos más calientes se dio cuando Gonzalo Torres, histórico jugador del Celeste, en un forcejeo golpeó con el codo a un rival y fue expulsado por los árbitros. La tensión se sintió en cada rincón del estadio.
Un tiempo extra para el infarto
El partido terminó igualado y hubo que recurrir al tiempo extra. Ahí, cada posesión fue una batalla. Los dos equipos pelearon hasta el final, pero Hispano encontró la diferencia en una de las últimas pelotas y selló el 77 a 76.
El festejo fue inmediato: los jugadores corrieron a abrazarse y la gente que acompañó al conjunto celeste estalló de alegría en la fría noche riogalleguense.
Los dirigidos por Facundo Zalazar sumaron un nuevo título a su historia, mientras que San Miguel se fue con la frente en alto, sabiendo que jugó un gran partido y que la corona se le escapó por apenas un punto.