Quiere que la minería se enseñe en las escuelas: los números que lo empujan
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Quiere que la minería se enseñe en las escuelas: los números que lo empujan

Catamarca exige que el 70% del personal minero sea local, pero el proyecto advierte que sin formación esos puestos se los llevan trabajadores de otras provincias. Qué propone Andrada para evitarlo.

El diputado provincial Eduardo Andrada presentó un proyecto de ley en la Cámara de Diputados para crear el Programa Provincial de Educación en Minería, Ciencia, Desarrollo Productivo y Sostenibilidad, una iniciativa que incorporaría de forma gradual contenidos sobre la actividad minera en escuelas primarias y secundarias, tanto estatales como privadas.

El nivel inicial queda afuera. La propuesta no sumaría asignaturas nuevas: los contenidos se aplicarían como eje transversal de las materias que ya existen, sin cargos docentes adicionales ni estructuras administrativas extra.

En un comunicado, el legislador sostuvo que “Catamarca tiene recursos” y que “el desafío es generar más oportunidades para los catamarqueños”. Según su explicación, el objetivo es que los jóvenes de toda la provincia tengan herramientas para conocer la actividad y prepararse para el futuro.

Los números que sostienen la propuesta

Los fundamentos del proyecto argumentan que el tamaño del ciclo minero actual hace urgente una política de este tipo. Seis proyectos adheridos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya cuentan con resolución publicada y activos computables atribuibles a la Provincia por más de 4.700 millones de dólares.

A eso se agrega que la Resolución 498/14 obliga a los proveedores mineros inscriptos a que al menos el 70% de su personal sea catamarqueño. El texto advierte que, “si el sistema educativo no forma esos perfiles, los puestos serán cubiertos por trabajadores de otras provincias”.

En esa misma línea, plantea que “la educación es la primera condición para que el empleo minero sea catamarqueño”.

Qué se enseñaría y cómo

El articulado distribuye los contenidos en nueve ejes, que abarcan desde la geología y la historia minera hasta el control público de la actividad y los derechos de las comunidades.

La enseñanza deberá abordar las posibilidades económicas y laborales que ofrece la minería, pero también sus riesgos y los desafíos ambientales y sociales que plantea, sin imponer posturas a favor ni en contra de la actividad.

El proyecto contempla capacitaciones docentes gratuitas y voluntarias, además de actividades de orientación vocacional sobre carreras y formación profesional del sector. Aclara, eso sí, que participar de ellas no garantiza un empleo.

Las visitas educativas, incluidas las que se realicen a proyectos mineros, requerirán autorización expresa de las familias y una evaluación previa de riesgos. La reglamentación definirá la edad mínima para ingresar a sitios en operación.

El límite a las empresas

La iniciativa habilita convenios con universidades y empresas mineras, pero establece que ningún convenio ni aporte externo podrá condicionar la selección de contenidos.

También prohíbe incluir logos o publicidad de empresas en los materiales. La revisión de los contenidos, que se hará al menos cada dos años, no podrá quedar bajo el control de firmas vinculadas con la actividad.

Quién lo aplicaría y en qué plazos

La autoridad de aplicación sería el Ministerio de Educación y Trabajo, que coordinaría el nivel primario con el Consejo General de Educación y la implementación con los ministerios de Minería y de Agua, Energía y Medio Ambiente.

Dentro de los 120 días posteriores a la reglamentación de la ley, ese ministerio deberá elaborar un plan con experiencias piloto en establecimientos de distintas regiones. Esas pruebas comenzarían en el ciclo lectivo inmediato siguiente a la aprobación.

El antecedente salteño y la relación con otro proyecto

La iniciativa toma como antecedente un proyecto del Senado de Salta. Sus autores aclaran que complementa la propuesta del diputado Exequiel Moreno (Frente de Todos) para crear una Orientación en Minería y Recursos Naturales en el nivel secundario.

La diferencia es de alcance: esa orientación profundiza la formación de quienes la elijan, mientras que el Programa llegaría a todos los estudiantes como eje transversal.

En el mismo texto, Andrada afirmó que “el verdadero desarrollo no depende solo de nuestros recursos naturales, sino también de la capacidad de nuestra gente para aprovecharlos”.

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