Quieren nombrarlo héroe nacional, pero Salta estalló: el informe que lo complica
Un político tucumano está a un paso de ser declarado héroe nacional. La historia de su enfrentamiento con Güemes y el informe que lo complica: lo que revelaron los historiadores.
El Senado de la Nación dio media sanción a un proyecto que busca declarar "Héroe Nacional" a Bernabé Aráoz, un político tucumano que en su provincia es considerado prócer. La iniciativa desató un fuerte rechazo en el ámbito historiográfico y puso en el centro de la escena un viejo conflicto: la relación de Aráoz con el general Martín Miguel de Güemes.
En Salta, la Academia Güemesiana y el Instituto San Felipe y Santiago de Estudios Históricos manifestaron su repudio a la declaración. Sostienen que Aráoz obstaculizó los planes continentales de independencia y la gesta del ejército patriota.
El enfrentamiento con Güemes
Según los académicos, Aráoz intentó desplazar al gobernador salteño, el primero electo por voluntad del pueblo, e interfirió en el plan sanmartiniano. En 1820 invadió Santiago del Estero, complicando la ayuda que desde allí salía para Güemes mientras ejecutaba el plan emancipador de San Martín.
La figura de Aráoz (1776-1824) está marcada por el constante enfrentamiento con Güemes. Le negó reiteradamente el envío de auxilios, armamento y cabalgaduras durante las invasiones realistas entre 1816 y 1820. Desoyó los pedidos de apoyo del gobernador salteño y del propio Manuel Belgrano, y envió caballos en malas condiciones, inutilizables para la guerra de recursos.
Esa falta de compromiso provocó quejas de Belgrano ante el Directorio y derivó en la destitución temporal de Aráoz en 1817 por su inacción. Su accionar impidió la concreción del plan libertador hacia el Alto Perú y lo convirtió en un obstáculo político y militar para Güemes en sus últimos años de vida.
La "República de Tucumán" y el bloqueo
Hacia 1821, tras autoproclamarse presidente de la "República de Tucumán", el choque se profundizó. Invadió Santiago del Estero y bloqueó el avance del Ejército de Observación al Perú, encomendado a Güemes por José de San Martín. Esto desencadenó un enfrentamiento armado en el que Aráoz usó tácticas dilatorias, maniobras a traición y alianzas con opositores salteños de la "Patria Nueva" para derrocar a Güemes.
El rechazo de los historiadores
Tras la media sanción en el Senado, distintas entidades históricas se opusieron a la nomenclatura. La Junta de Estudios Históricos de Santiago del Estero manifestó su "plena y absoluta discrepancia". En Salta, la Academia Güemesiana elaboró un informe en el que sostiene que Aráoz fue el principal obstáculo para que Güemes concretara la campaña al Alto Perú bajo el plan de San Martín.
El documento remarca la denegación de auxilios, el bloqueo a las tropas salteñas y las acciones armadas y políticas que derivaron en el derrocamiento del líder gaucho. Concluye que "se lo puede considerar sin exagerar, el máximo responsable de bloquear el apoyo del resto de las provincias al Ejército de Observación al Perú".
El Instituto San Felipe y Santiago también se pronunció. Remarcó el rechazo de la sociedad salteña ante el accionar del exgobernador tucumano y pidió a los legisladores "que sepan oponerse al mismo en la conciencia que honrar la memoria de alguien que mejor merece ser olvidado, no servirá para plantar en los corazones argentinos el verdadero amor a la Patria".
La crítica también apunta a los senadores nacionales por Salta, que apoyaron la iniciativa pese a las implicancias que Aráoz tuvo contra Güemes, su defensa de la frontera norte y su ayuda a la gesta del libertador de América.