Quieren que la minería pague el desarrollo ovino: la propuesta que ya está en la Legislatura
El proyecto que busca que las regalías mineras financien al campo ovino ya está en la Legislatura: beneficios por 15 años, créditos y dos parques textiles. ¿A quiénes alcanza y cuánto les cambia el bolsillo?
Un proyecto de ley que ya duerme en la Legislatura de Río Negro propone algo que hasta ahora nadie había puesto sobre la mesa: destinar el 15% de las regalías mineras a financiar la actividad ovina. La iniciativa, presentada por el legislador Fabián Pilquinao, busca que los ingresos que deja la explotación de minerales se transformen en créditos, infraestructura y beneficios para los productores de la Región Sur.
Pilquinao no es un legislador cualquiera: es exintendente de Sierra Colorada y responde al espacio Vamos con Todos. Su apuesta es concreta: que la lana deje de salir de la provincia como materia prima y que el valor agregado quede en el territorio.
¿Cómo se repartiría la plata?
El texto legislativo establece una distribución precisa de los fondos. La mitad de los recursos se volcaría a créditos blandos, financiamiento y asistencia técnica para pequeños y medianos productores. Un 30% se destinaría a equipar cooperativas e hilanderías, además de financiar plantas de lavado, peinado, hilado y teñido.
El 15% restante tendría un fin más urgente: atender emergencias climáticas como sequías o nevadas extremas, y controlar depredadores. El 5% final se usaría para certificaciones de origen, trazabilidad ecológica, sanidad y fiscalización.
Beneficios fiscales y parques textiles
La propuesta no se queda solo en los créditos. También contempla exenciones impositivas por 15 años para cooperativas, pymes y emprendimientos locales que instalen infraestructura de procesamiento textil en la Región Sur. Los beneficios alcanzarían a los impuestos provinciales sobre Ingresos Brutos y de Sellos, y se sumarían tarifas diferenciadas para servicios energéticos y transporte de cargas.
Además, el proyecto prevé la creación de dos parques de procesamiento textil y un sello de calidad e identidad para la lana y la fibra ovina de la región. La idea es certificar su procedencia y mejorar las condiciones de comercialización.
“No podemos resignarnos a que nuestra región siga siendo proveedora de materias primas mientras el trabajo, la industrialización y las ganancias se generan en otros lugares”, afirmó Pilquinao al fundamentar la iniciativa.
Un ojo sobre los recursos
Para garantizar que el dinero se use como se promete, el proyecto crea una mesa interinstitucional de seguimiento integrada por el Gobierno provincial, el Ente para el Desarrollo de la Línea y Región Sur, cooperativas, productores y legisladores tanto de la mayoría como de la primera minoría. También obliga a publicar periódicamente los ingresos del fondo y el destino de los recursos.
En los fundamentos, Pilquinao sostiene que la minería y la energía deben ser compatibles con la producción ovina, la protección ambiental y la generación de empleo formal y calificado. Menciona especialmente las oportunidades para jóvenes y mujeres.
“La ganadería ovina no es solamente una actividad económica: es parte de nuestra identidad, de nuestra historia y del arraigo de miles de familias de la Línea Sur”, sostuvo el legislador.
Y cerró: “La Línea Sur necesita una verdadera reparación histórica: inversión, producción, industria y trabajo. No alcanza con sacar nuestros recursos de la tierra; tenemos que lograr que esa riqueza se traduzca en desarrollo para las familias rionegrinas”.
La propuesta abre el debate sobre el destino de las regalías mineras y la posibilidad de que una parte de esos ingresos financie la transformación productiva de una región postergada.