Quimilí despide al médico que atendía gratis después de jubilarse
¿Quién era el médico que siguió atendiendo gratis después de jubilarse y hoy despide todo un pueblo?
La ciudad de Quimilí amaneció este miércoles atravesada por la tristeza. La muerte del doctor Miguel Ángel Sarkis enlutó a toda la comunidad, que se volcó a las redes sociales para despedir a uno de los profesionales más respetados y solidarios de la región.
La noticia fue confirmada por distintos vecinos y rápidamente las plataformas digitales se llenaron de mensajes de pesar, recordando su incansable labor y su vocación inquebrantable.
El recuerdo de sus pacientes
Vecinos y pacientes inundaron las redes con testimonios que retratan su calidad humana. "Cada vez que iba a sus consultas eran más de media hora de charla. Excelente profesional y persona", relató uno de los quimilenses que encontraron en él a alguien siempre dispuesto a escuchar.
Sus allegados del hospital zonal recordaron las mañanas de desayunos compartidos, la nostalgia por su querido barrio de entre vías en Avellaneda y las charlas sobre el presente de su amado Boca Juniors.
Detrás de la figura pública y del funcionario que también pasó por el Municipio enseñando el valor del trabajo honesto, había un médico que forjó su carrera embarrándose los zapatos en el interior de Santiago del Estero.
Las palabras de su esposa
Para dimensionar su figura basta con rescatar las sentidas palabras que su propia esposa le dedicó públicamente en 2019, al momento de alcanzar su jubilación:
"Mi querido compañero de la vida, quiero celebrar tu nueva condición de jubilado. Fueron 39 años dedicados solo a la atención pública y gratuita en el hospital de Quimilí", escribió emocionada en aquel entonces.
En ese mismo texto, la mujer destacó su labor como médico rural y recordó cómo recorría parajes inhóspitos como Campo del Cielo, Otumpa, Aerolito, El Colorado, Vilelas, Roversi, Girardet y Pozo del Toba para llevar alivio donde más se necesitaba.
Su paso por la dirección del hospital
El escrito de su compañera también remarcó su compromiso al asumir la dirección del hospital en épocas críticas. Allí le tocó "remar contra el escaso presupuesto para insumos" y sostener las guardias, partos y cirugías con un puñado de profesionales.
Aun así, su vocación siempre fue inquebrantable. Incluso cuando le llegó la jubilación, lejos de colgar el guardapolvo, Sarkis continuó concurriendo a los consultorios y atendiendo a sus pacientes de manera completamente "ad honorem".
El último adiós
En medio del inmenso dolor, sus restos son velados en la Sala Velatoria Manzino. "Con su nobleza nos enseñó el amor al prójimo desde la medicina", reza uno de los emotivos mensajes de la comunidad, que hoy despide con lágrimas a un hombre que dio su vida por la sanidad pública y que vivirá por siempre en la memoria agradecida de su pueblo.
El intendente Diego Ponti también se sumó al homenaje con un saludo.
