Quiso cambiar de destino en la Policía y terminó pagando el doble: investigan a una agente
Pagó $700.000 para que le aprobaran un traslado, el cambio nunca llegó y cuando quiso bajarse le exigieron más plata. La investigación apunta a una compañera de la fuerza que habría armado una identidad falsa para simular contactos en Recursos Humanos.
Una denuncia interna sacudió a la Policía de Salta. Una agente y un hombre fueron imputados provisionalmente como presuntos coautores de estafa y extorsión, en una causa que investiga el cobro de dinero para gestionar un traslado dentro de la fuerza.
El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, tiene a su cargo la investigación. A la mujer, que se desempeña como agente policial, también se le atribuyó provisionalmente el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
La denuncia que destapó todo
El caso arrancó con la denuncia de otra integrante de la fuerza, que trabaja en la Subcomisaría San Jorge y buscaba un traslado al Departamento Bicipolicías. Según su relato, una compañera de trabajo le pasó el teléfono de una persona identificada como "Sonia", presentada como alguien vinculada a la Dirección General de Recursos Humanos y con supuestas posibilidades de gestionar el cambio de destino.
A través de ese contacto, y siempre de acuerdo con la investigación, le habrían pedido $700.000 para concretar el traslado. La denunciante transfirió el dinero en dos operaciones: primero $200.000 y luego $500.000, ambas a una cuenta bancaria perteneciente al hombre que después fue imputado. El cambio de destino nunca se habría concretado.
Cuando quiso cancelar, la deuda creció
Ante la falta de resultados, la mujer decidió desistir de la gestión. Fue entonces cuando, según denunció, le exigieron otros $250.000 para cancelar el supuesto trámite. La agente hizo dos nuevas transferencias de $100.000 cada una. Pese a ello, las exigencias habrían continuado.
De acuerdo con su relato, incluso le reclamaron el 35% de su sueldo, equivalente a aproximadamente $350.000, junto con advertencias de que la presunta deuda seguiría aumentando si no pagaba.
La denunciante comenzó entonces a averiguar por su cuenta sobre el número telefónico utilizado y obtuvo información que habría permitido relacionarlo con la misma agente que inicialmente le había proporcionado el contacto.
La pista de las transferencias
A partir de la denuncia, la Fiscalía avanzó con el análisis de comunicaciones, registros digitales y documentación bancaria. La hipótesis fiscal sostiene que la agente investigada habría utilizado un número alternativo y una identidad ficticia para aparentar que tenía contactos dentro de la Policía capaces de gestionar traslados a cambio de dinero.
Otro de los elementos incorporados a la causa surgió del análisis de las cuentas bancarias. Según la investigación, el dinero recibido por el hombre imputado habría sido posteriormente transferido a la agente policial. Para la Fiscalía, esos movimientos constituyen uno de los elementos que permitirían vincular a ambos con la presunta maniobra.
El pasado 4 de septiembre se realizaron allanamientos en domicilios relacionados con los dos imputados, con autorización judicial. Según las actuaciones, los procedimientos tuvieron resultados positivos para el avance de la investigación.
La imputación es provisional y la causa continúa en etapa de investigación para determinar las responsabilidades correspondientes.