Racing reacciona: dos refuerzos en un día tras las críticas
¿Se acabaron las excusas en Racing? La dirigencia aceleró y cerró dos refuerzos en tiempo récord. Conocé los detalles de las operaciones que buscan calmar a los hinchas.
Racing no se quedó de brazos cruzados. Tras los silbidos en el Cilindro, la dirigencia aceleró y cerró dos incorporaciones de una sola vez.
Diego Milito escuchó los reclamos de los hinchas el último fin de semana y movió fichas en el mercado. Los elegidos son los mediocampistas Leonel Pérez y Gastón Lodico, quienes ya tienen todo acordado para sumarse a la Academia.
La urgencia no es casualidad: el club perdió a dos piezas clave en el mediocampo. Santiago Sosa, capitán, fue vendido a Vasco da Gama, y Baltazar Rodríguez partió a Estudiantes de La Plata. El plantel necesitaba respuestas y llegaron rápido.
¿Qué aporta Leonel Pérez?
El volante de 21 años llega desde Gremio de Brasil, pero su historia con Racing viene de antes. Ya había estado en el radar de la Academia cuando jugaba en Huracán, aunque esa negociación no prosperó. El Quemero lo vendió a los brasileños por tres millones de dólares.
En Brasil, Pérez alternó titularidades y suplencias: apenas 18 partidos en el año. Ahora vuelve a la Argentina para relanzar su carrera.
La operación se cerró como préstamo por un año con opción de compra de 3.5 millones de dólares por el 100% de su ficha. Se espera que viaje al país en las próximas horas para pasar la revisión médica y firmar contrato.
La idea es que se sume a las prácticas a inicios de semana para que Juan Pablo Vojvoda lo evalúe de cara al duelo del sábado ante Banfield por la fecha 5 del Torneo Clausura.
Gastón Lodico, el otro refuerzo
Además, Racing selló el fichaje de Gastón Lodico, quien viene teniendo un gran presente en Instituto de Córdoba. La transferencia se concretó por dos millones de dólares y el futbolista firmará por tres temporadas con la institución de Avellaneda.
Con estos dos movimientos, la gestión de Milito manda un mensaje claro: quiere dar pelea arriba en el Clausura. Ahora, el desafío es que las nuevas piezas se adapten rápido al mediocampo para no perder el ritmo.