Ráfagas furiosas en Palpalá: árboles caídos, techos volados y un peligro que acecha en cada esquina
¿Sabés lo que pasó en Palpalá cuando el Zonda bajó con todo? Árboles, postes y techos volaron por el aire. Las autoridades piden no salir de casa.
El viento Zonda arrasó la ciudad siderúrgica en cuestión de minutos, dejando calles bloqueadas, postes derribados y un pedido desesperado de las autoridades: no salgan de sus casas.
La tarde del viernes se transformó en una pesadilla para los vecinos de Palpalá. Tal como lo anticipaban los pronósticos, las ráfagas del temido viento Zonda descendieron con una furia inusitada sobre la zona de los Valles, provocando destrozos masivos en tiempo récord y sumiendo a la ciudad en un estado de alerta total.
¿Qué pasó en las calles?
Decenas de arterias principales y calles internas de distintos barrios quedaron completamente intransitables. Árboles frondosos, postes del tendido eléctrico y una maraña de cables sueltos cruzaron el asfalto, representando un riesgo latente para cualquier transeúnte o vehículo.
Los llamados a los bomberos y al personal municipal se multiplicaron sin cesar. El viento no solo tumbó estructuras, sino que también arrancó techos de chapa en viviendas de los sectores más vulnerables, dejando a varias familias al descubierto.
Un clima extremo que no da tregua
En este momento, la temperatura alcanza los 28°C con cielo mayormente soleado, pero lo más alarmante es la sequedad del ambiente: la humedad se desplomó a apenas un 19%. Para lo que resta del viernes, las condiciones seguirán siendo adversas, con el termómetro trepando hasta 31°C y ráfagas norteñas incesantes.
Las autoridades locales rogaron a los palpaleños extremar las precauciones, evitar salir de sus hogares si no es estrictamente necesario y, sobre todo, no tocar ningún cable suelto en la vía pública para evitar tragedias.
¿Cuándo llegará el alivio?
El calor sofocante tiene las horas contadas. El sábado se repetirá el escenario caluroso con 31°C de máxima, pero el domingo ingresará un frente fresco que bajará la temperatura a 21°C y traerá un 50% de probabilidad de lluvias. El verdadero cachetazo invernal llegará el lunes: cielo cubierto, lloviznas persistentes y una máxima de apenas 16°C.
“A aguantar la tierra que ya se viene el frío”, advierten los pronosticadores.